Buscan estrategias para proteger a las abejas del Virus de Alas Deformadas

Los síntomas de la enfermedad se reprodujeron en el laboratorio sin ácaros mediante la inyección de ARN sintético. Esto permitió el desarrollo prudente de nuevas formas para proteger a la población de abejas en el futuro.

Durante el transcurso de los últimos años, en varios estados europeos y en países de América del Norte, principalmente Estados Unidos, la mortandad de abejas melíferas han sido masivas, alcanzando en algunos casos picos históricos y generando por supuesto preocupación entre los apicultores a nivel mundial.
Frente a esta situación, un grupo de investigadores de la Universidad de Viena, Austria, lograron simular por primera vez el curso del Virus de Alas Deformadas, sindicada junto a la Varroa como los principales responsables del suceso antes mencionado.
Los síntomas de la enfermedad se reprodujeron en el laboratorio sin ácaros mediante la inyección de ARN sintético. Esto permitió el desarrollo prudente de nuevas estrategias para proteger a la población de abejas en el futuro.

Datos

La apicultura en América del Norte y Europa se ve especialmente afectada por pérdidas en parte masivas, y solo durante los meses de invierno de 2014/2015, hasta el  cincuenta por ciento de todas las colonias de abejas en algunas regiones austríacas colapsaron.
El principal desencadenante de esta mortandad de abejas no parece ser el uso de pesticidas en la agricultura moderna. Muchos estudios han demostrado que la supervivencia de las colonias de abejas depende en gran medida de la infestación con ácaros Varroa, y la transmisión del Virus de Alas Deformadas por estos ácaros.

Genomas virales artificiales de Virus de Alas Deformadas

Hasta ahora, los científicos solo han usado muestras del Virus Alas Deformadas, que habían tomado de abejas infectadas. “Sin embargo, las infecciones mixtas y múltiples pueden sesgar los resultados de tales pruebas”, afirmó el autor principal Benjamin Lamp. Para el nuevo sistema de prueba, los investigadores usaron material genético artificial en lugar de muestras naturales del virus, para correlacionar claramente el curso de la enfermedad con el virus. “Inicialmente, amplificamos el material de ARN genético de un virus y lo guardamos como una copia de ADN en un vector, un vehículo de transporte específico para material genético. El clon molecular resultante nos permite producir virus artificiales, que son idénticos y genéticamente definidos”. explicó Lamp. Los insectos infectados con el virus artificial mostraron los mismos síntomas tales como decoloración, enanismo, muerte o la deformación epónima del ala que también ocurre en las infecciones naturales. Por lo tanto, podría demostrarse inequívocamente que estos síntomas son causados ​​por el Virus Alas Deformadas.

Virus detectado en tejido de glándula

Además de la infección con el ARN viral bajo condiciones de laboratorio controladas, también se pudo mostrar una imagen imparcial del proceso de la enfermedad. Los científicos no solo infectaron las abejas completamente desarrolladas con el material genético artificial del virus, sino también las larvas y las pupas. Durante la etapa de pupa, analizaron los tejidos diana y las células anfitrionas, que son las células que el virus infecta preferiblemente.
Los científicos encontraron antígenos virales, las moléculas de proteínas específicas del virus en todas las áreas del cuerpo. Sin embargo, las células del tejido neural, glándula y conectivo se vieron particularmente afectadas. “Las altas concentraciones de proteínas virales -los antígenos- en las glándulas también podrían indicar una transmisión oral del virus de una abeja a otra en la colmena”, explicó el profesor Till Rümenapf, último autor y director del Instituto de Virología de la Universidad de Medicina Veterinaria, Viena. Esto podría explicar por qué el virus también permanece presente en las colmenas si no es transmitido por el ácaro Varroa. Sin embargo, no se detectaron proteínas virales en los músculos y las células sanguíneas.

Varias aplicaciones del nuevo método

Mediante el uso del clon molecular, diferentes aspectos del ciclo de vida viral podrían simularse, manipularse y estudiarse en condiciones de laboratorio. Esto se refiere a la transmisión del virus por el ácaro Varroa, el curso de la infección y la replicación viral en diferentes etapas del desarrollo de las abejas melíferas. Las condiciones experimentales controladas permitirán el desarrollo de nuevas estrategias para reducir de manera efectiva las pérdidas de colonias de abejas causadas por el virus.
Los experimentos descritos involucraron sólo una cepa DWV, pero el método también se puede usar para otras cepas. “En muchos casos, una abeja no sólo está infectada con una especie de virus. Nuestro sistema de prueba proporciona una herramienta para descubrir qué virus son especialmente dañinos y cómo se comportan los virus en múltiples infecciones”, explicó Lamp. “Por lo tanto, podemos desarrollar estrategias específicas contra virus que causan enfermedades”.

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