Claves para una buena alimentación

Los especialistas destacan la importancia de realizar monitoreos nutricionales para conocer el estado general de la colmena y en consecuencia saber cómo actuar al respecto.
Como la mayoría de los seres vivos, las abejas precisan de proteínas, carbohidratos, minerales, grasas, vitaminas y agua, para una normal actividad de su organismo. Los mismos se obtienen de la recolección de néctar, polen y agua.
Al respecto, para una correcta nutrición y alimentación en las abejas,debemos tener en cuenta varios factores, dependiendo de las variaciones climáticas y la época del año se debe suministrar una alimentación de sostenimiento durante etapas de escasez de alimento natural para las abejas, estableciendo un equilibrio durante la actividad de cría y cubriendo sus necesidades nutricionales.

En la actualidad los apicultores disponen de una gran variedad de productos para una adecuada nutrición de sus colmenas. Es necesaria una alimentación sustitutiva cuando el apicultor retira la miel de la colmena para el consumo humano, alimento natural de las abejas.
La importancia de una adecuada alimentación de las abejas se explica a partir de las distintas etapas de desarrollo: Por un lado, durante el proceso de desarrollo del huevo a insecto, se hace muy necesaria la absorción de proteínas. En el caso de abejas adultas se hace más necesario el suministro de carbohidratos.
Tipos de alimentación
Alimentación natural: El principal alimento de las abejas es la miel y el polen, ricos en azúcar y proteínas, muy importantes para el desarrollo y nutrición de las abejas.
La miel se compone básicamente de fructosa y glucosa y su producción depende de la flora, época del año, altitud del terreno y luminosidad siendo más abundante durante la primavera.
En cambio el polen es la molécula fecundante masculina. Las abejas recogen los granos de polen y transforman en una papilla que sirve de alimento a las larvas hasta su desarrollo.
Alimentación artificial: Durante épocas de escasez o insuficiencia de alimento natural en el medio, resulta necesario proporcionar a la colonia la materia prima dispensable para su supervivencia. Dentro de la alimentación suplementaria se utilizan con frecuencia productos como el azúcar de caña o remolacha o jarabes de fructosa y glucosa que se pueden complementar con complejos vitamínicos, aminoácidos y proteínas.

También se comercializan otros productos que resultan muy competitivos con el azúcar como son los jarabes de maíz de alta fructosa que contienen glucosa, fructosa y agua en proporciones parecidas a la miel.
Según los registros para las zonas apícolas más importantes del país, la reserva de alimento ha sido históricamente de aproximadamente 18-20 Kilos de jarabe, sin embargo, en los últimos cinco años esta relación ha aumentado significativamente y el rango se ubica entre 20 a 25 kilos de jarabe.
Los especialistas destacan que cuando hay necesidad de suplementar alimentos con productos artificiales, se debe recordar que hasta ahora ningún sustitutivo es superior al polen y la miel. Por tal motivo al momento de considerar otras alternativas alimentarias se deben contemplar aquellas capaces de dar una solución al problema nutricional de la colmena, para evitarle situaciones de hambre que comprometan la integridad de las abejas o alentar la postura cuando esté retrasada por parte de la reina.
Planificación del suministro
A la hora de utilizar los suplementos alimenticios es sumamente importante la planificación, y para ello los técnicos del INTA explican que se debe garantizar las reservas invernales antes del inicio de los fríos intensos, como también no alimentar en invierno salvo situaciones límites, para este caso se recomienda el uso de caramelo en base a sacarosa y fructosa.
En la planificación es importante dimensionar y ajustar la logística para la preparación almacenamiento, transporte y distribución del suplemento a utilizar y evitar el pillaje en todas las tareas relacionadas a este aspecto.
En cuanto al manejo es importante planificar y garantizar los suplementos para toda la temporada y en base a la estrategia productiva, teniendo en cuenta el aumento de la demanda nutricional si se genera crecimiento de las colonias. En tal sentido los técnicos sugieren evitar baches nutricionales, mantener todos los elementos utilizados en la alimentación limpios para evitar la proliferación de levaduras, recomendándose la utilización de soluciones diluidas en agua como por ejemplo la lavandina para evitar la proliferación de hongos.
Además, los especialistas destacan la importancia de realizar monitoreos nutricionales para conocer el estado general de la colmena y en consecuencia saber cómo actuar al respecto.
Por último, señalan que es relevante considerar, en primer lugar, que la alimentación estratégica en primavera debe garantizar reservas, de manera que le de fuerzas a la abejas para buscar fuentes de néctar y polen. Pero también generar el desarrollo y crecimiento de la cría de la colonia porque con el crecimiento de la cría se tendrá mayor nivel de cantidad de abejas para la multiplicación y para la futura cosecha.
Para cerrar, cabe mencionar que se recomienda el uso del alimentador de marco tipo Dolittle y su permanencia toda la temporada en la cámara de cría para un mejor desarrollo y crecimiento de la colmena.

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