¿Cómo sobrevivir en un mundo sojero?

Es sin dudas el cultivo con mayor crecimiento durante la última década, y en consecuencia las abejas hacen uso de sus recursos florales cuando la oferta de otras flores es escasa

La soja aparece como el cultivo dominante en varios países de la región del Cono Sur de Latinoamérica y ha experimentado un espectacular crecimiento en superficie en pocos años. Particularmente en Argentina, este fenómeno es claramente conocido por los apicultores quienes vienen “padeciendo” este hecho desde hace ya más de una década.

Evidentemente, como producto de la expansión de las fronteras agrícolas del país, es casi una constante para nuestros apiarios tener dentro del área de pecoreo uno o varios sembrados de soja de los que seguramente las abejas hacen uso de sus recursos florales particularmente cuando la oferta de otras flores es escasa o discontinua. Aunque poco publicitada, lo anterior es una realidad innegable. Seguramente no se habla mucho del tema por el “fantasma” de los castigos internacionales para con las mieles con OGM o porque el consumidor interno no vería con buenos ojos  las mieles que deriven de un cultivo tan estigmatizado como lo es la soja, señala un artículo técnico elaborado por los Ingenieros Agrónomos Diego Blettler, Guillermina Fagúndez y Carlos Krumrick.
Por las razones expuestas y seguramente por otras más, en nuestro país, la soja está desestimada como fuente de néctar y de polen para las abejas. Sin embargo debemos remarcar algunas investigaciones locales que muestran la utilización de la soja por la abeja doméstica, como fuente de recursos nectaríferos y poliníferos. Precisamente el laboratorio de Actuopalinología ha confirmando la existencia de mieles monoflorales de soja en diferentes años.
Ocurre que, después del algodón, cuyo cultivo se realiza principalmente en las regiones del NOA y NEA, la soja es el cultivo que sufre los mayores ataques de plagas animales, principalmente insectos. Esta situación la ubica como el cultivo que requiere más insecticidas para su protección en la producción de los cereales y oleaginosas.
Las frecuentes pulverizaciones realizadas sobre el cultivo estarían relacionadas con la pérdida de colmenas o el despoblamiento de las mismas.
Sin embargo, existe otro potencial peligro asociado a la cercanía de los apiarios con los cultivos de soja, paradójicamente el mayor riesgo es que después de las aplicaciones realizadas sobre el cultivo las abejas no mueran inmediatamente y pretendan recolectar néctar y/o polen de la soja habiendo sido esta última blanco de numerosos agentes insecticidas que presentan diferente toxicidad.
Este riesgo se vería minimizado si los fitoterápicos usados para la protección del cultivo ejercieran también un efecto repelente sobre las abejas ahuyentando a las mismas del cultivo y de sus flores cuando este último hubiera sido pulverizado recientemente. Pensando en esto, es que desde el laboratorio de Actuopalinología planteamos un ensayo que nos permitiría dilucidar el asunto; saber a ciencia cierta si las abejas visitan o no los cultivos de soja después de haber sido pulverizados.
El objetivo general del mismo fue determinar el efecto de la aplicación de agroquímicos sobre la presencia y abundancia de abejas en los cultivos de soja.
Se determinó presencia y abundancia de abejas sobre las parcelas bajo estudio mediante el uso de red entomológica durante el ciclo de floración. Para ello, se efectuaron 20 pasadas de red sobre canopia del cultivo por parcela, equivalentes a 10 metros cuadrados de cultivo, en capturas periódicas alternadas cada 4 días a partir del primer día posterior a la aplicación de los productos fitosanitarios y con tres mediciones diarias en los siguientes horarios: 9:00, 12:30 y 16:00 horas.

Para asegurar presencia de abejas se dispusieron 36 colmenas plenamente pobladas dentro del lote de cultivo.

En relación a la captura de abejas melíferas en diferentes horarios del día los resultados obtenidos en este ensayo confirman que la mayor prevalencia de estos himenópteros se obtiene en las capturas de las 12:30 horas presentando valores muy superiores en comparación a los otros dos horarios de capturas relevados (9:00 y 16:00) (Fig. 1). Estos resultados son diferentes a lo esperado para otros insectos.

Evidentemente este último gráfico nos marca claros períodos del día donde es posible aplicar los fitoterápicos al cultivo sin posibilidad (o con posibilidades escasas) de dañar abejas pecoreadoras. El dato no es menor, pues podría redundar en recomendaciones agronómicas muy relevantes ya que de acuerdo a estos resultados si se aplican los agroquímicos por la mañana temprano o pasadas las 17 horas las posibilidades de afectar a las pecoreadoras con la pulverización son casi nulas. A su vez, estos datos nos permiten inferir que las peores condiciones para las abejas estarían dadas por pulverizaciones cercanas al medio día, ya que el impacto de las gotas del asperjado impactaría directamente sobre un gran número de pecoreadoras o sobre las flores abiertas sobre las que forrajean las abejas.

Por su parte el siguiente gráfico muestra claramente que las abejas visitaron de modo indistinto las parcelas pulverizadas como la parcela testigo (nobleza obliga a reconocer que antes de comenzar el ensayo en el grupo de trabajo esperábamos un resultado completamente diferente). El análisis estadístico aplicado en esta oportunidad sobre este grupo de datos fue un ANOVA y mediante el mismo pudimos concluir que no existen diferencias estadísticamente significativas en relación a capturas de abejas sobre los diferentes tratamientos efectuados al cultivo. Es importante este dato ya que a primera vista resultaría difícilmente explicable el mayor número de capturas efectuadas sobre el tratamiento con Lambdacialotrina. Dicho de otra manera: las abejas parecieran visitar el cultivo de soja, con total indiferencia respecto de la proximidad temporal de las aplicaciones y el tipo de producto asperjado sobre el cultivo.

Es destacable mencionar que las capturas realizadas fueron de abejas en situación de pecoreo sobre cada una de las parcelas, ya que la red se pasó por entre la canopia del cultivo, y no por arriba donde podríamos capturar abejas en tránsito. Además muchas de las abejas capturadas presentaron las corbículas con polen de color coincidente con el de soja.

Con lo expuesto podemos inferir:

Que, la cercanía de lotes de soja con apiarios es casi una generalidad en la región y en buena parte del país.

Que, si las abejas tienen acceso a un cultivo de soja harán uso del mismo como fuente de néctar y /o polen.

Que, esos lotes de soja a los que acceden las abejas son pulverizados reiteradamente con agentes insecticidas y/o herbicidas incluso durante el período de floración.

Que, las abejas visitarán el cultivo para pecoreo independientemente de las aplicaciones que sobre el mismo se practiquen siendo despreciable el poder repelente de los mismos.

Por lo tanto, es alta la posibilidad de contacto de las abejas con los agroquímicos independientemente del cierre de piqueras y de la cercanía de los cajones respecto del cultivo y por ende no podemos menospreciar la posibilidad de traslado de néctar o polen contaminado a los cajones.

Como probable atenuante de tan dramático evento debemos mencionar que la apertura y cierre de las flores de soja ocurre por un breve período de tiempo, por esto, posiblemente, las abejas con potencialidad de libar de una flor pulverizada sean escasas. A su vez, esta posibilidad se reduce a un periodo de pocas horas en el día mismo de la aplicación ya que al día siguiente la flor que hubiera recibido el impacto de las gotas de agroquímicos estará cerrada. Este punto realza la importancia de realizar las pulverizaciones sanitarias sobre los cultivos atendiendo los resultados obtenidos en este mismo trabajo, que destacan como horario de pecoreo predilecto por Apis mellifera las horas cercanas al mediodía para pecorear sobre los sojales.

No obstante la solución final a este problema es difundir cada vez más el uso de agentes insecticidas biológicos que ofrece el mercado, a fin de reducir al mínimo las posibilidades de contaminación del valioso producto de las abejas.

Con este trabajo queremos aportar a la construcción de un esquema de manejo agropecuario que considere a los polinizadores de los cultivos como parte de los numerosos servicios ecosistémicos que apuntalan a la agricultura y fomentar visiones holísticas que promuevan acciones que redunden en una mayor calidad ambiental.

 

 

8 Comentarios están listos

  1. Interesante y original trabajo. ¡Felicitaciones para los investigadores por sus hallazgos!

    • Muchas Gracias Martín por tus apreciaciones sobre nuestro trabajo, saludos cordiales. Ing. Diego Blettler

  2. Los resultados de la investigacion me sorprenden ya que pensaba que las abejas no seguian pecoreando un cultivo previamente fumigado, con esto queda claro que las consecuencias son peores de lo que pensaba, seria bueno continuar la investigacion y ver que consecuencias tienen ese nectar y polen contaminados,cuando ingresan a las camaras de cria.

    • Hola José, agradezco tus comentarios sobre nuestro trabajo de investigación, efectivamente hay que continuar las investigaciones referidas a la temática y seguramente tengamos que averiguar que es lo que ocurre dentro de las colmenas con las cargas de néctar y/o polen extraído de cultivos recientemente pulverizadas, en lo personal considero que es un tema prioritario de investigación ya que muchos de los apiarios del país están dispuestos en cercanías a lotes de soja.

  3. Me gustaria saber donde puedo comprar insecticidas biológicos ? y si incrementa la productividad de soja con las abejas trabajando ?
    gracias

    • Un insecticida biologico es el DIPEL a base de basillus turingiensis lo comercializa RIZOBACTER, en cuanto al increneto de la productividad en lotes con abejashay un trabajo si mal no recuerdo de la universidad de rio cuarto.

    • Eduardo, en relación a insecticidas biológicos que podes conseguir en el mercado conozco el Dipel a base de Basillus Thuringiensis, y respecto de la acción de las abejas en soja efectivamente como lo menciona José existe un trabajo en Argentina de la Universidad de Río cuarto su autor es Melegatti, P y también presentamos uno desde nuestro laboratorio en el congreso de Mercosoja 2011, podes acceder desde el siguiente enlace: http://www.acsoja.org.ar/images/cms/contenidos/304_b.pdf
      Saludos cordiales, Ing Diego Blettler

  4. Muy buen trabajo de abejas en soja, solo hace falta convencer a los gringos que fumiguen con organicos, me imagino que Bayer se va a poner recontento, felicito a todo tu equipo por su compromiso social, como dice mi viejo hay ingenieros e ingenieros, ojala que puedan seguir trabajando en estas cuestiones, menoscabadas por un estado complice de las grandes corporaciones, dando un claro ejemplo al mundo sobre como se debe actuar para sostener un doble discurso.