Coriandro: una buena opción para las abejas

Durante la campaña pasada se realizaron algunos lotes de coriandro en una zona agrícola por excelencia, como lo es el sur de Santa Fe.
Esta zona se caracteriza por tener grandes extensiones de monocultivo de soja, con escasa superficie de otros cultivos agrícolas y solo algunos lotes de pasturas en campos de menor aptitud de uso del suelo.
Cabe remarcar, que el coriandro es un cultivo invernal que se siembra en otoño y es cosechado a fines de Noviembre. Representa junto con la manzanilla la principal aromática de exportación en la Argentina. La oferta de néctar que posee lo hace de interés apícola, sobretodo en zonas donde existe una escasa diversidad floral, señaló el especialista del INTA Ezequiel Bertozzi.
Los productores de coriandro en esta zona alquilan lotes bajo contratos accidentales por el valor de algunos quintales de soja para la realización del cultivo, el cual una vez cosechado queda en manos del propietario. La fecha en que se libera el lote permite la siembra de soja de segunda con una expectativa adecuada de rinde. Esta situación de uso de suelo hace que la siembra de Coriandro sea atractiva para los productores de la zona.
La experiencia reciente arrojó como resultado que se trata de una buena opción para la obtención de miel y de núcleos tempranos. El inicio de floración sucedió, durante el año pasado, alrededor del 10 de Septiembre, mostrando la mayor intensidad a fines de ese mes. La particularidad de la floración es que se da durante un lapso prolongado de tiempo, mientras que fructifica sigue formando algunas flores. En ciertos casos, para uniformizar la maduración, se aplica un herbicida desecante pre-cosecha. Pero cuando sucede esto ya es despreciable la oferta de flores y néctar, momento en el cual las abejas ya están utilizando otra fuente alimenticia.
En la experiencia realizada, las colmenas presentaban niveles de Varroa menores al 1% antes del traslado al lote. Las mismas fueron estimuladas con jarabe de azúcar una vez por semana durante 45 días previo al comienzo de floración. Durante el periodo de entrada de néctar se realizaron prácticas para evitar el bloqueo de la cámara de cría y el agregado de material se hizo en un 80% con cera estampada. A principios de Noviembre la floración había terminado y las colmenas estaban con muy buen desarrollo para aprovechar otras especies. El rendimiento promedio aproximado fue de 22 kilos por unidad.
La miel cosechada posee un sabor característico haciéndola fácilmente distinguible y un color que ronda los 60 a 70 mm dependiendo de la participación de otras especies.