El desarrollo de la Loque Americana dentro de la colmena

El contagio en todos los casos se da por la ingestión del alimento larval contaminado con las esporas. En este caso son las abejas nodrizas que pasan la jalea real contaminada a las larvas.

La Loque Americana es una enfermedad bacteriana que afecta las larvas de las abejas matándolas en la etapa de prepupa o pupa. Es producida por la bacteria Paenibacillus larvae, la cual se presenta en dos fases, una bacilar en la que se reproduce y otra en forma de espora para generar resistencia.
Su característica principal es la de formar endosporas muy resistentes. Estas últimas al poseer doble pared se pueden detectar con coloraciones clásicas para esporas, como la de Shaeffer y Fulton (Baker, 1970). Al observarlas sin coloración con el microscopio de contraste de fase éstas presentan el clásico movimiento browniano, por lo tanto, cuando se observan al microscopio óptico se muevan constantemente permitiendo así una mejor identificación. Estas esporas tienen tolerancia a muy altas temperaturas, resisten 30 minutos a 100 grados y 15 minutos a 120. Resisten la acción de desinfectantes químicos como el cloro, productos basados en yodo y radiación ultravioleta durante 20 minutos de exposición. Además, de acuerdo a las condiciones de conservación, pueden sobrevivir en el ambiente por un muy largo tiempo, y recién luego de 30 años comienzan a presentar una disminución de la viabilidad.

Ciclo de vida

La larva se infecta al ingerir las esporas de la bacteria con el alimento contaminado, proporcionado por las abejas nodrizas (jalea real). Estas esporas germinan de 24 a 48 horas después de ser ingeridas y se multiplican en el intestino medio sin poder invadir el tejido adiposo hasta que se produce la primer transformación de la larva, encapsulándose, y pasando al estado de prepula, momento en que se anastomosa el intestino medio con el recto. En este momento los bacilos pasan a la hemolinfa y se multiplican rápidamente produciendo septicemia (infección generalizada) que produce la muerte de la misma, sin embargo ya días antes se revela al observador atento por el color pardo de la larva y por sus deformaciones.
Los principales síntomas son:

  • Panales con cría salteada
  • Cuando la enfermedad se presenta los opérculos de los panales de cría se tornan húmedos y más oscuros, grasosos, hundidos. Algunos se ven perforados.
  • Despiden un olor desagradable a cola de carpintero.
  • Las larvas muertas adquieren una consistencia semifluida, que se asemeja a la goma de mascar, es por esto que cuando se introduce un palillo dentro del opérculo este arrastra un residuo castaño en forma de hebra viscosa, que se estira hasta 4 centímetros.
  • Luego de muertas, las crías van cambiando de color y consistencia, primero desde el pardo amarillento, luego un pardo oscuro y por último un negro parduzco. Durante este cambio de coloración la larva se va achicando, deformando y finalmente se adhiere hacia uno de los lados de la celda, hasta adquirir el aspecto de una costra o “escama”. La misma es de difícil extracción, tanto para las abejas como para el apicultor de modo que al intentar extraerla generalmente se suele romper. Esta escama es en realidad un cultivo puro de billones de esporas y constituye la principal fuente de difusión de la infección.

Difusión de la enfermedad

El contagio en todos los casos se da por la ingestión del alimento larval contaminado con las esporas. En este caso son las abejas nodrizas que pasan la jalea real contaminada a las larvas, ya que la muerte se produce si la contaminación ocurre durante los tres primeros días de vida, y en este periodo, la larva solo se alimenta de jalea real.
La abeja nodriza es portadora de la espora de la Loque y la pudo haber tomado del principal vehículo que es la miel contaminada con los esporos.
Una vez que se mueren las primeras larvas el instinto de limpieza (comportamiento higiénico) de la abeja multiplica los riesgos de contagio de la colonia, otro tanto hace otro instinto, la trofalaxia (costumbre de las abejas de pasarse el alimento boca a boca). El pillaje de colonias sanas por abejas portadoras de la espora, y por último el que más propaga la enfermedad es el propio apicultor.
En la mayoría de los casos las colonias enfermas que se recuperan parecen sanar abruptamente durante la temporada de miel. Esto se debe fundamentalmente a que:

  • Los esporos pueden diluirse en el néctar recién recolectado hasta tal punto que las larvas jóvenes susceptibles tienen pocas probabilidades de recibirlas con el alimento.
  • Las abejas evitan almacenar miel o polen en celdas que contengan restos larvales de larvas muertas por Loque Americana.
  • El flujo del néctar estimula el comportamiento higiénico de las nodrizas.

 

Prevención

 

Como manera para prevenir el desarrollo de la enfermedad, se recomiendan las siguientes acciones:

  • Revisar periódicamente tratando de detectar anormalidades en la cría.
  • Examinar las colmenas aledañas a los focos de infección, tanto las propias como la de vecinos ubicados a 1 kilómetro a la redonda.
  • Evitar mezclar material enfermo con sano.
  • Antes de multiplicar una colonia hay que verificar su condición sanitaria, no hacerlo si la colonia está enferma o se sospecha que lo esta.
  • No mover apiarios que tengan loque.
  • No dejar miel o marcos expuestos al pillaje.
  • No alimentar con miel ni polen, hay que utilizar sustitutos como sacarosa, glucosa o sustitutos de polen, entre otros.
  • Los enjambres de origen desconocidos no deben ser incorporados sin previa cura de loque.
  • Realizar las compras de todos los implementos apícolas en establecimientos confiables.
  • El manejo de las colmenas infectadas debe llevarse adelante con mucho cuidado, limpiar adecuadamente los materiales utilizados en las colonias enfermas.
  • Desinfectar con soda cáustica o hipoclorito de sodio los pisos d los galpones y de las alas de extracción en el caso de cosecha de colmenas con loque. Las aberturas de estos lugares deben tener tejido mosquitero para evitar el pillaje.
  • Comprar cera estampada previamente esterilizada.

 

Avances

Un grupo de investigadores de Canadá, han encontrado una toxina liberada por el patógeno que causa la enfermedad de la Loque Americana (Paenibacillus larvae) y han desarrollado un inhibidor a base de plomo en su contra.
Al respecto, los especialistas señalaron que el tratamiento de la Loque Americana es complicado porque la enfermedad ha evolucionado a lo largo de décadas. “Los antibióticos no están funcionando bien para contenerla”, afirmaron.
Los investigadores identificaron a Guelph una toxina, C3larvin, que cree que es necesario para que las bacterias colonicen una colmena. “Básicamente, si podemos desarmarlo, no puede colonizar y no puede causar infección en las larvas de la abeja. Se convierte en inocuo”, prosiguieron con su explicación.
Este estudio inicial sólo identificó y caracterizó la toxina, pero todavía no conocen lo importante que es C3larvin como factor de virulencia en infectar larvas de abeja.”Una vez que sabemos lo que hace, podemos inhibirla y eso va a ayudar a proteger a las abejas de esta bacteria que está matando a sus larvas”, destacaron.
Cabe destacar que el equipo de trabajo planea comenzar los estudios de campo sobre las abejas en la próxima primavera con el Instituto de Investigación de Abejas en Hohen Neuendorf, Alemania.

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