“El mejor remedio para los precios bajos son precios bajos”

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La actualidad del mercado de la miel en nuestro país puede analizarse a partir de distintas aristas, por un lado los productores que necesitaban realmente vender para cubrir necesidades ya lo hicieron y en consecuencia ahora están cuidando el resto de su producción intentando conseguir una mayor rentabilidad, por otra parte los mercados externos están cubiertos y solamente se realizan operaciones puntuales, también se habla de un dólar “quieto” y de que los exportadores ahora esperan la cosecha nueva, que iniciará en algunas semanas en varios puntos importantes del país.

Al respecto nuestro medio se comunicó con Leandro Narvaja Luque, empresario vinculado a la comercialización de miel, quien trató diferentes aspectos vinculados al tema.

Remarcó que actualmente se está pagando al productor alrededor de 22 pesos el kilo y añadió “en nuestra zona (sur de Córdoba) salió miel clara y sin humedad por lo cual fue sencillo colocarla”, y con respecto a los precios agregó “el problema son los insumos, que dejan al productor al borde en su economía. Muchos se sostienen y esperan una mejora en el precio que por ahora no se vislumbra”, aunque destacó “el mejor remedio para los precios bajos son los precios bajos, porque afloja la producción e inmediatamente suben los precios. Yo creo que va a haber un equilibrio, aunque podría deberse más a una expresión de deseo que de certeza”.

El empresario remarcó que los plazos actuales para el pago superan los treinta días y que es muy difícil analizar que pasará con el mercado durante los próximos meses porque depende de muchos factores como el climático, las condiciones del exterior y el movimiento del dólar, entre otros. “Tienden a estirarse un poco los plazos lo que complica al productor pero para el exportador en épocas donde es pesado para sacar miel y cobrar afuera se le hace difícil porque están altísimas las tasas de interés y es muy difícil armar la cadena. Pagar a los treinta días y cobrar a los seis meses”. En tanto que añadió que existe muy buena perspectiva de cosecha y el estado general de las colmenas para el arranque es prometedor.  “Actualmente está todo muy tranquilo, porque el que necesitaba vender ya lo hizo y los exportadores están esperando la cosecha nueva”. “Quedan apicultores con algo de miel esperando que el precio suba, algo que por el momento no se vislumbra. El mercado externo está cubierto por el momento”, redondeó.

 

El papel del Estado

Narvaja se mostró muy crítico del funcionamiento estatal y sin dudarlo manifestó “debe simplicar toda la carga impositiva tanto para productores como exportadores. Es una maraña, debe haber pocos países en el mundo con tantas normativas para poder producir y exportar en todas las actividades”, y se refirió al tema salas de extracción puntualmente “está bien que haya una trazabilidad porque estamos exportando un producto comestible, pero largan directivas a nivel nacional que cuando los productores van a formalizar a las agencias locales no tienen idea de que hablan. Yo se las acerco a los productores para que ellos los lleven a las agencias”, prosiguió con la idea, y remató “el Estado todo lo que regula lo complica, debe hacer reglas claras y favorecer a la producción. Si te da 4 o 5 líneas básicas es mejor. Son mas los que controlan que los que laburan. La producción debe ser sencilla y clara”.

Sin embargo, ponderó la importancia del sistema de RENAPA on-line y lo consideró un gran avance. “Veníamos muy atrasados en este sentido y este sistema será de mucha utilidad. Recién ahora se está agilizando”.

 

Los mercados internacionales

Se está trabajando con Estados Unidos, que manifiesta intención de compra, lo que permitirá que los precios suban y el mercado sea mucho más ágil.

Además, con respecto a la relación con Alemania fue claro y explicó “siempre compró lo que pasa que ingresar a Europa es mas caro, porque los precios son menores y las exigencias son el triple, pero cuando empezó a ingresar miel asiática a mansalva a Estados Unidos debimos inclinarlos hacia Alemania lo que bajó los precios y estiró los plazos”.

Con respecto a la chance de explorar nuevos rumbos destacó que es complicado encontrar nuevos mercados ágiles y con volúmenes interesantes de demanda y resaltó “hay muchos que no saben que los exportadores deben poner garantías propias para poder exportar, cualquier inconveniente te puede dejar muy complicado. Es algo complejo, no es tan sencillo como todos creen”.

Para finalizar se refirió al tema glifosato y señaló “es un tema que se estudia, mientras nosotros tengamos abierto el mercado de Estados Unidos, es algo que debemos considerar. Salvo la miel de monte es muy probable que el resto pueda tener algún rastro” y concluyó “muchas veces son trabas que simplemente dificultan la comercialización, pero lo cierto es que el mercado a nivel mundial cada vez exige más transparencia y amigabilidad con el ambiente y a eso debemos apuntar”.