Entre el aumento de la demanda y la adulteración de la miel

En los últimos años la tendencia indica un incremento en el consumo de miel, esto trajo aparejada la aparición de algunos oportunistas.

 El Codex Alimentarius es una norma internacional (Codex Alimentarius Commission, 1981) que define al producto miel y agrega que a la miel vendida como tal no puede agregársele ningún ingrediente ni aditivo; tampoco puede sacarse ningún componente particular de la miel.

La transformación del néctar en miel comienza mientras que las abejas completan su carga de néctar en el campo y termina dentro de la colmena cuando la miel es operculada, expresa el Prof. Norberto L. GARCÍA en su trabajo y que acercamos a nuestros lectores en versión periodística.

Los apicultores asiáticos con frecuencia cosechan miel inmadura. Este sistema de producción hace necesaria la existencia de “fábricas de miel” que filtran, eventualmente diluyen, eliminan residuos, y deshumidifican el producto. El proceso de secado y maduración de la miel ocurre parcialmente en fábricas en vez de ocurrir en su totalidad dentro de la colmena. Este  sistema no es compatible con la definición de miel del Codex Alimentarius.

En el último tiempo, lamentablemente, es moneda corriente la adulteración de mieles mediante diferentes técnicas. Las más frecuentes en la actualidad son:

1. Dilución intencional con jarabes más baratos (maíz, arroz, remolacha).

  1. Cosecha de miel inmadura y secado por medios mecánicos.
  2. Uso de resinas de intercambio iónico para eliminar residuos y aclarar el color de la miel.
  3. Enmascaramiento del origen geográfico y/o botánico de la miel.
  4. Alimentación de las colmenas durante un flujo de néctar.

La técnica EA-IRMS (Elemental Analysis – Isotope Ratio Mass Spectrometry) fue desarrollada hace veinticinco años, y todavía es el método oficial de los principales  países importadores de miel para la detección de la adulteración. Es eficaz para la detección de adulteración de la miel con jarabes de plantas C4, como el maíz o caña de azúcar, pero no detecta la dilución de la miel con jarabes de plantas tipo C3 (arroz y remolacha azucarera).

Hoy en día existen dos posibles estrategias para detectar la adición de azúcares C3 en la miel:

-Resonancia Magnética Nuclear (RMN), la más poderosa técnica para detectar los cinco tipos de adulteración de la miel.

-Una combinación de métodos específicos que detectan oligosacáridos,  enzimas, ingredientes o ácidos foráneos a la miel o marcadores específicos de jarabes.

Frente a esto es muy importante destacar que el aumento del consumo de miel en el último tiempo a nivel mundial a crecido sustancialmente por dos razones principales, por un lado el crecimiento de la población y por el otro la tendencia cada vez más frecuente al consumo de productos más naturales, es por esto que aprovechando esta demanda aparecen todo tipo de adulteraciones.

El mercado de Estados Unidos  

Durante los últimos años la producción de miel nacional estadounidense ha disminuido a un ritmo de 700 toneladas por año, mientras que las importaciones de miel se han incrementado a razón de 7.000 toneladas/año. La producción local sólo representó el 25% del total de la demanda  de miel de Estados Unidos en el año 2017, por lo cual se instala como uno de los principales importadores y un nicho comercial que se disputan los principales exportadores del mundo, entre ellos por supuesto Argentina.

Las importaciones de miel de los Estados Unidos han mostrado un patrón cambiante después del  denominado “Honeygate”. En 2012, Argentina, Brasil, Canadá, México y Uruguay en conjunto representaban el 62% de las importaciones de miel de los Estados Unidos, mientras que en el 2017 Estados Unidos importó sólo un 41% de sus necesidades totales de estos cinco países. En 2017, India, Vietnam, Ucrania, Tailandia y Taiwán representaron un 53% de las importaciones totales de miel de los Estados Unidos.

La falta de un estándar para la miel y la necesidad de actualizar los controles oficiales de detección de adulteración de la miel en los Estados Unidos están abriendo las puertas a un cambio riesgoso en términos de calidad y protección a los consumidores.

 

El Mercado Europeo   

Durante los últimos 15 años, la Unión Europea aumentó sus importaciones de miel a una tasa promedio de 10.284 toneladas/año, siendo China la fuente principal de ese aumento.

La importación de miel barata y su posible re-exportación por parte de algunos países europeos ha aumentado las posibilidades de enmascarar el origen geográfico de algunas mieles. Es por ello que se están realizando esfuerzos para mejorar las regulaciones de etiquetado de miel en diferentes países europeos.

Es muy común comprar una miel buena como la argentina y cortarla con miel “más económica” como la china para mejorar sustancialmente la rentabilidad.

 

Exportaciones  

El antes mencionado aumento de la demanda mundial de miel ha ocasionado un incremento en las exportaciones globales del producto, que han crecido a una tasa promedio de alrededor de 30.000 toneladas por año.

Para comprender mejor los diferentes perfiles o modelos de miel de exportación de los diferentes países, se estudió la evolución de los volúmenes de exportación de cada uno de los 25 principales países exportadores durante los últimos diez años. Así se pueden encontrar diferentes perfiles de países exportadores:

– Países del Este que han mostrado un aumento significativo de sus exportaciones de miel. Los países asiáticos han respondido a la creciente demanda mundial con la exportación masiva de productos a bajo precio y dudosa calidad. Un grupo de cinco países, constituido por China, India, Ucrania, Vietnam y Tailandia, experimentó un aumento promedio en sus exportaciones totales de 21.241 toneladas por año. Esos aumentos de exportación de miel se han producido sin un crecimiento paralelo del número de colmenas, y es imposible atribuir este cambio a mejoras en la productividad de las colmenas.

– Países como Bélgica, Polonia, España, Italia, Portugal, Bulgaria y Rumania, han mostrado un aumento tanto de las exportaciones como de las importaciones durante los últimos años. Este importante incremento en sus capacidades de exportación se puede explicar por un aumento de las importaciones de miel de países como China y Ucrania. El enmascaramiento del origen geográfico de la miel es un tipo de adulteración de la miel.

-Países que exportan principalmente miel envasada, como Alemania, Estados Unidos, Francia y Australia, no han mostrado un marcado aumento de sus exportaciones en los últimos años. Estos países han mostrado respeto para la trazabilidad del producto.

-Países como Nueva Zelanda y Brasil principalmente abocados a la exportación de mieles  especiales, como la  miel de Manuka y mieles orgánicas. Dentro de un contexto de grandes dificultades para algunos países exportadores de miel, estos países han mostrado interesantes incrementos en sus volúmenes de exportación a buenos precios, gracias a la clara diferenciación y estrategias creativas de marketing para sus mieles.

-Países tradicionales de exportación de miel convencional como Argentina, México, Canadá, Hungría, Uruguay, Cuba y Chile, que han mostrado tasas de crecimiento sólo moderadas (México) o han disminuido sus exportaciones durante los últimos años.

 En síntesis

A modo de conclusión y por lo expuesto a lo largo de esta nota, se puede resaltar que de alguna manera, los países que se centran principalmente en la producción y exportación de miel convencional están sucumbiendo ante el modelo de exportación de los países del este. Este último modelo también ha sido promovido por muchos importadores y envasadores dado que redunda en ganancias a corto plazo y precios bajos para los consumidores. Sin embargo, el modelo predominante no defiende la imagen de la miel como un producto natural, ni la sustentabilidad de la apicultura honesta. Esta situación pone en peligro la inocuidad y la seguridad alimentaria de muchos países y también la protección del medio ambiente.

 

 

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