Entre la neutralidad y El Niño

Desde hace unas semanas atrás comenzaron a aparecer diversos informes que hablan de un verano lluvioso, en referencia a los próximos meses.
Este fenómeno de El Niño se suma al calentamiento global que está sufriendo el planeta en general en los últimos años debido principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero provocados por la quema de combustibles fósiles y otras actividades llevadas delante de manera inconsciente por el ser humano.
Históricamente El Niño suele darse cada lapsos de tiempo que van desde los cinco hasta los siete años, aunque vale destacar que en caso que las presunciones se concreten ocurrirá por segundo año consecutivo.
Sobre el tema los especialistas destacaron públicamente que el cambio climático está influenciando la dinámica tradicional de los eventos de El Niño y La Niña, así como también los impactos que los mismos producen. Este año arrancó con un evento débil de La Niña, pero su efecto de enfriamiento no fue suficiente para reducir la tendencia general de calentamiento lo que indica que tendremos un verano cálido, probablemente uno de los más cálidos de estos últimos años.
Vale mencionar que durante buena parte del año se hablaba de un estado de neutralidad, pero actualmente las condiciones cambiaron y que en consecuencia hay que estar preparados para afrontar un nuevo episodio de lluvias.
Se estima que la circulación tropical se vaya activando de manera moderada, superando levemente su nivel medio y aportando paulatinamente calor y humedad a gran parte del área agrícola más importante del país.
Según informaron desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, un amplio foco con actividad superior a lo normal se extenderá sobre el Noroeste del país, Chaco, buena parte de la Mesopotamia y una importante porción de la región Pampeana, con precipitaciones que irán de moderadas a abundantes y además el riesgo de alguna tormenta severa. Algo similar ocurrirá en el sur de Chile, lo cual podría extenderse hasta Cuyo.
Por su parte, es importante destacar que el sudoeste de la región Pampeana podría tener registros pluviométricos inferiores a lo habitual para esta parte del año.
Los lapsos cálidos y lluviosos se irán alternando con otros más cortos pero intensos de descensos térmicos, con el riesgo de heladas tardías que en algunos casos pueden afectar a los cultivos y en consecuencia al normal desarrollo de la temporada apícola.
En síntesis
A modo de conclusión y para resumir un poco lo antes desarrollado, para la temporada que se avecina existe un porcentaje importante que indica que el estado puede mantenerse neutral a levemente cálido, es decir con bajo efecto de El Niño.
Sin embargo, y sin dudarlo los especialistas indicaron que esta perspectiva aún no está firme y en consecuencia se manejan otras variables que indican que podrían darse importantes registros pluviométricos en algunas zonas con el consecuente desborde de ríos y anegamientos de caminos, lo cual sin dudas genera un contratiempo muy importante para los apicultores al dificultar el acceso a los colmenares y en consecuencia el correcto manejo y atención de sus colmenas.
Por último, está prácticamente descartado un episodio de La Niña, que pudiese traer falta de agua y la perdida de diferentes floraciones por la escases de humedad en los suelos.
En cuanto a temperaturas se refiere, la última previsión para el trimestre Noviembre-Diciembre y Enero desarrollado por el International Research Institute estima temperaturas con valores superiores a lo normal en buena parte del territorio argentino.

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