Etapas, mortalidad y diseminación de la Varroa

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La Varroa afecta tanto a la cría como a las abejas adultas. En las abejas adultas los ácaros se encuentran sobre el abdomen y tórax, sosteniéndose con sus patas y partes bucales (fase forética). En la cría se encuentran dentro de la celda operculada.

La Varroa adulta prefiere las celdas de zánganos, si las hay, posiblemente debido a las mayores concentraciones de hormona juvenil y a la duración mayor de su período antes del nacimiento.

Etapas

1- El ciclo se inicia cuando una hembra del parásito abandona la abeja adulta y penetra en una celda de cría de zángano o de obrera, que se encuentran próximas a ser operculadas. Más de una hembra puede ingresar a la misma celda.

2- Una vez en el interior de la celda, la hembra del parásito se sumerge en el alimento larval localizado en la base de la celda, permaneciendo adormecida probablemente por la baja concentración de oxígeno existente en el alimento. Consume una pequeña porción del alimento larval mientras permanece sumergida en el mismo.

3- Una vez que la cría ha sido operculada y la larva de abeja ha consumido el alimento larval, el ácaro comienza el período de alimentación sobre la abeja en desarrollo.

4- La hembra del ácaro deposita su primer huevo aproximadamente a las 50 horas (48 a 60 horas) después que la celda ha sido operculada y a partir de entonces deposita un huevo cada 30 horas. El primer huevo depositado en la secuencia dará lugar a un macho, mientras que los siguientes darán origen a hembras. El número de descendientes que puede producir varía según sean crías de obreras o de zánganos. En las primeras la hembra fundadora pone seis huevos y en los segundos siete huevos, ya que la duración del período de operculado es dos días más en el zángano que en la obrera.

5- Sucesivamente aparecen los distintos estadios del ácaro: larva, protoninfa, deutoninfa y adulto. Cada sexo presenta diferentes tiempos de desarrollo.

Las hembras se desarrollan más rápido (aproximadamente 217 horas) que los machos (aproximadamente 230 horas) por lo que la primera hembra de la progenie madura casi al mismo tiempo que el macho.

6- Los ácaros adultos se fecundan en la misma celda que han nacido. Si solo ingresó una hembra madre a la celda la fecundación se produce entre hermanos, pero si ingresa más de una hembra madre puede existir exocría.

7- Cuando la obrera o zángano ha completado su desarrollo, emerge de la celda de cría conjuntamente con las hembras de varroa adultas que puedan recomenzar el ciclo. Los machos y los estados inmaduros que no han completado su desarrollo permanecen en la celda y mueren.

8- El estrecho contacto entre las abejas, así como la trofalaxia (intercambio de alimento de abeja a abeja) permite a los ácaros adultos transferirse rápidamente a nuevos hospedadores. Las hembras permanecen un tiempo sobre las abejas adultas e invaden las celdas de cría para recomenzar el ciclo reproductivo

9- Algunas hembras parasitan abejas pecoreadoras y zánganos y pueden dispersarse a otras colmenas.

Mortalidad natural de las Varroas

En la época en que hay poca cría en la colmena y la mayor parte de los ácaros están fuera de las celdas (etapa forética) su mortalidad es mayor.

Durante el invierno los ácaros que se alejan de la bola invernal (sobre las abejas) es probable que mueran. Durante el verano solamente el 20 a 30% de los parásitos están en las abejas adultas, mientras que en el invierno casi el 100% se encuentra sobre estas abejas. Esto es importante para tener en cuenta al sacar un porcentaje de infestación sobre abejas adultas.

El tiempo de vida de un ácaro fuera de la colmena, sin parasitar una abeja, es muy corto y muere en pocas horas.

Diseminación

Su diseminación entre colmenas y aún entre apiarios es muy rápida.

La intervención de los apicultores fue un factor desencadenante para que en pocas décadas su distribución sea casi mundial.

Los siguientes son algunos mecanismos por los cuales se disemina la enfermedad:

  1. a) A través de zánganos que acceden libremente a distintas colmenas.
  2. b) Por medio de abejas pecoreadoras que al regresar del campo pueden ingresar a otras colmenas. Se ha comprobado que puede existir una reinfestación del 20% entre colmenas de un mismo apiario y entre un 10-15% entre apiarios cercanos.
  3. c) Por pillaje. Las colmenas pilladas son las más débiles y por lo general las más afectadas por los ácaros. Las abejas pilladoras entran en estas colmenas débiles y al salir pueden acarrear los parásitos a sus colmenas.
  4. d) Por la captura de enjambres de los cuales se desconoce su procedencia.
  5. e) Por el intercambio de material y cuadros de cría entre colmenas y traslado de núcleos de un apiario a otro.
  6. f) Por otros insectos. Se ha visto la presencia del ácaro sobre algunas especies de avispas.

Métodos para evaluar índice de infestación

Para cuantificar las Varroas podemos utilizar estos métodos alternativos a la prueba del frasco:

1- Colocar una cartulina, paño o lámina de aluminio untado con aceite o grasa por la piquera, que cubra todo el piso y dejar durante 24 horas.

Retirar y contar el número de Varroas pegadas a la lámina. Si cayeron menos de 10 Varroas en las 24 horas la colonia no necesita tratamiento con urgencia. Si cayeron más de 10 Varroas la colonia necesita algún método de control y/o tratamiento.

2 – Tomar un panal con cría del cual se abren 100 celdas de cría (en forma diagonal), para sacar con cuidado las larvas. Contar el número de larvas que contengan al menos una Varroa. Si existen menos de 10 Varroas cada 100 larvas la colonia no necesita tratamiento con urgencia. Si la tasa es mayor la colonia requiere un tratamiento.

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