Heladas durante el otoño

A pesar del fortalecimiento de la circulación tropical, la circulación polar continúa fuerte, de manera que, durante lo que resta del verano, seguirán alternándose muy intensos pero cortos episodios de calor, con entradas de aire fresco, que moderarán regularmente las temperaturas.

Aunque la disipación de La Niña eliminará un factor perturbador, la acción residual de El Niño 2015/2016 y la puja entre la circulación polar y la circulación tropical continuarán determinando un escenario climático muy perturbado.

El interior del área agrícola observará temperaturas máximas muy elevadas, con registros de más de 35 grados, y amplios focos cercanos a los 40 grados.

Sólo las zonas cercanas a la cordillera, donde la altura reducirá los registros, y el litoral atlántico, donde los vientos marinos jugarán el mismo rol, observarán temperaturas máximas más moderadas, señala un informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que nuestro medio presenta periodísticamente.

 

Otoño

Hacia el comienzo del otoño, el escenario climático mostrará un debilitamiento de los vientos del trópico, con la correlativa disminución del aporte de humedad y calor.

Paralelamente, los vientos polares incrementarán su intensidad, aportando aire frío y seco.

La mayor parte del área agrícola chilena, el área agrícola boliviana, el área agrícola del Paraguay, el NOA, la Región del Chaco, Cuyo, la Mesopotamia, la mayor parte de la Región Pampeana y la mayor parte del Uruguay recibirán precipitaciones normales a superiores a lo normal, con moderada probabilidad de tormentas severas, con riesgo de granizo, aguaceros torrenciales y vientos principalmente hacia fines de Marzo, comienzos de Abril.

 

Riesgo de heladas

Desde el inicio mismo del otoño comenzarán a registrarse las primeras heladas, situación que se irá acentuando con el desarrollo de la estación.

En Abril las masas de aire polar llegarán con vigor hasta todo el oeste serrano de La Argentina, Chile y Bolivia, así como al Planalto brasileño, y comenzarán a extenderse por las llanuras de Argentina y Uruguay.

En Mayo, el dominio de los vientos polares se hará casi completo, llegando las heladas generales hasta el oeste de Argentina, Chile y el oeste de Bolivia, mientras que las heladas localizadas abarcarán gran parte de Argentina, Uruguay, la Región Oriental de Paraguay y el sur de Brasil, con focos de heladas generales sobre las zonas serranas del sudeste bonaerense.

Campos

Los campos bajos anegados en el sur de Córdoba, el norte de la Pampa, el sudoeste de Santa Fe y el Noroeste de Buenos Aires tardarán mucho en ver reducirse el nivel de las aguas que los afectan.

Por el contrario, los campos altos de las mismas zonas observarán el riesgo de que el balance hídrico se torne negativo, limitando el potencial productivo de los cultivos y cortando la cadena forrajera