La cosecha cerró con promedios dispares

Las complicaciones como consecuencia de las inundaciones, la sequía y el calor fueron notorias. Varias regiones del país se vieron muy afectadas.

Llega Marzo/Abril y comienzan las especulaciones en todo el país sobre el final de la cosecha y las toneladas que se estiman se pueden haber cosechado, las cuales se suman a las que quedaron de la temporada pasada para armar un volumen total y saber cuánta desesperación habrá por parte del comprador al momento de salir a buscar producción para tratar de cubrir sus contratos con el exterior.

Salvo sectores de la Provincia de Entre Ríos y otros puntos del país menos relevantes, la cosecha ya finalizó y los apicultores terminaron o están terminando de hacer las curas correspondientes y la alimentación para que la invernada de su puntapié inicial.

Al momento de dialogar con los apicultores de diferentes puntos del país coinciden en indicar que fue una temporada “rara”, donde la situación fue cambiando drásticamente por las condiciones climáticas.

Allá por Septiembre/Octubre el panorama era poco alentador. Se hablaba de colmenas que no lograban despegar y escasez de floración, esto sumado a alguna helada tardía preocupaba a los apicultores y los mantenía expectantes.

Ingresando a Diciembre el semblante había cambiado sustancialmente, los campos se veían verdes y se hablaba de una cosecha que sería de mínima buena, con promedios que tendrían un piso de 25 a 30 kilos por unidad.

Sin embargo, la sequía empezó a apretar, las temperaturas sumamente elevadas se repitieron casi de manera constante y otra vez a preocuparse y prender velas para que el clima mejorara.

Finalmente, y tras tantas idas y vueltas, la zafra mostró un rendimiento irregular y una marcada disparidad entre zonas incluso muy cercanas.

Al respecto y para tener un panorama mucho más concreto de la situación, nuestro medio dialogó con apicultores de varias zonas del país.

Buenos Aires: El territorio bonaerense siempre marca un poco la tendencia de cosecha, obviamente por agrupar la mayor cantidad de colmenas de nuestro país.

Pero, además, debemos considerar que debido a su expansión territorial pocas veces puede hacerse un balance general, sino que por el contrario hay que analizarla por zonas puntuales.

Una de las regiones más complicadas es el Delta, donde los promedios fueron muy escasos e incluso muchos apicultores que   no cosecharon, pero a esto debemos sumarle que los gastos son mucho mayores en relación a aquellos que se quedan en el continente, ya sea en cuanto a traslado, personal e insumos, entre otros.

La porción este de la Provincia se acomodó un poco, al igual que algunas partes del centro del país e incluso en algunas localidades como Ayacucho se habla de promedios superiores a los 40 kilos por unidad tal como manifestó Darío Stato.

El promedio general en esta zona de Buenos Aires rondó los 30 a 32 kilos, particularmente porque tuvieron algo de humedad lo cual fue clave para que las colmenas puedan trabajar y aprovechar la floración disponible.

En Azul y alrededores los estimativos indican unos 25 a 27 kilos, mientras que viajando hacia el sur provincial nos encontramos con un panorama de aproximadamente unos 20 a 22 kilos, tanto en el sudoeste, donde al cierre de esta edición estaban terminando con la flor amarilla, como en la zona costera, donde incluso se sacó algo menos de miel.

Los apicultores consultados por nuestro medio indicaron que ya tienen todo listo para afrontar el invierno, el cual dicen será uno de los más fríos de los últimos años.

Entre Ríos: Como cada temporada, buena parte de los apicultores de la Provincia de Entre Ríos apuestan buena parte de sus posibilidades de tener una buena cosecha a lo que ocurra con el eucalipto y la chilca.

Ambas especies en un buen año de néctar pueden aportar hasta 25 o 30 kilos, que sumados a una primera vuelta que en general incluso siendo mala está en el orden de los 10 a 12 kilos se termina acomodando.

Sin embargo, este año el fracaso fue notorio y era una de las charlas principales de pasillo durante la Expo de Maciá.

Se estima que en el mejor de los casos el aporte apenas rondará los 10 kilos, esto debido principalmente a las dificultades climáticas de las cuales por supuesto Entre Ríos no quedó marginada.

El total de la cosecha apenas alcanzará en el centro y norte provincial los 18 a 20 kilos, mientras que hacia el sur hay una marcada irregularidad y seguramente estará en el orden de los 15 a 22 kilos.

Santa Fe: El territorio santafesino tuvo mucha irregularidad como anunciamos durante las últimas ediciones con rindes que fueron realmente muy dispares.

Sin dudas que el norte ofreció lo más pobre y cerró apenas con 15 kilos por unidad en el mejor de los casos, pero con apicultores que directamente debieron volverse a casa con las manos vacías porque directamente no hubo cosecha y lo poco que se obtuvo se lo dejaron directamente a las abejas para el otoño/invierno.

Mientras tanto que hacia el centro y el sur, si bien tuvo algunas dificultades llegando al final de temporada, los rindes fueron dentro de todo favorables oscilando 30 kilos aproximadamente. En tanto que en la zona de islas pintaba muy bien y finalmente se terminó complicando, aunque cerrando con valores al menos aceptables.

Córdoba: La realidad cordobesa la refleja con enorme claridad desde Villa Huidobro Yair Nihany, quien resaltó “anduvo muy bien hasta el 15 de Enero y luego se empezó a cortar por la falta de agua, aunque igualmente hicimos unos 35 kilos por colmena aproximadamente”. “Donde llovió se anduvo medianamente bien, el resto complicado. Hubo campos donde llovieron 30 milímetros y a pocos kilómetros directamente nada o muy poco”.

Se habla de una merma que estaría en un 25 a 30 % en cuanto a los valores generales de toda la Provincia.

El centro-sur tuvo mermas considerables y se estiman promedios de 15 kilos o 20 en el mejor de los casos, hacia el este la cosecha fue de unos 22/23 kilos y para el norte hay mucha disparidad, con zonas que anduvieron bastante bien y otras que tuvieron bastantes dificultades.

La Pampa: Dicen que cuando el calor y la seca aprietan, en La Pampa lo hacen por duplicado y en éste caso no fue la excepción.

Enero y Febrero fue muy seco y en consecuencia la zafra estuvo muy por debajo de lo que se esperaba allá por Noviembre y Diciembre y por supuesto muy distante de los grandes promedios que se obtuvieron el año pasado.

En esta oportunidad y según la opinión de los propios apicultores los promedios apenas estarán entre los 15 a 18 kilos, exceptuando aquellos que movieron más temprano al monte y que pudieron reunir algo más de miel.

Mendoza: Los casi 40 grados de Enero cortaron de raíz el ingreso de néctar y con ello la ilusión de los apicultores de tener una buena cosecha.

Se habla de 15 kilos de promedio aproximadamente, salvo algunos casos donde anduvo algo mejor porque existió un poco de humedad y en consecuencia las abejas pudieron aprovechar medianamente la floración disponible.

La primera vuelta fue clave, quien pudo sacar un buen colchón de miel se acomodó medianamente, ya que la segunda vuelta casi no existió.

 

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