La decapitadora de abejas

La miasis es una enfermedad parasitaria ocasionada por larvas de mosca que afecta los tejidos y órganos de vertebrados.
Las miasis de las abejas no son nada nuevo. La primera notificación que se conoce de una apimiasis data de 1978, diagnosticándose una parasitación de abejas por la mosca Rondaniooestrus Apivorus en el continente Africano.
Dentro de las moscas que parasitan a las abejas y producen miasis, la más habitual en España -aunque bastante desconocida por los apicultores- es sin duda Senotainia Tricuspis.
En España están de sobra documentadas, y ya en el
año 1996 Orantes y colaboradores estudiaron la prevalencia de parasitación de las abejas por Dípteros en el suroeste de España, encontrando que casi el 40 % de las colmenas investigadas y casi el 12 % de las abejas analizadas estaban afectadas por la parasitación de la mosca Senotainia Tricuspis.
El signo inequívoco de que las colmenas sufren la acción de esta mosca es la aparición delante de la colmena de abejas muertas sin la cabeza.
Más cerca en el tiempo, hace apenas algunos años atrás se describió el primer caso de parasitación en Apis mellifera por la mosca necrófaga Megaselias Scalaris. Esta sí perteneciente a la familia Phoridae y es por lo tanto “mosca jorobada”, igual que la causante del fenómeno zombi, que tanta repercusión mediática tuvo tiempo atrás en Estados Unidos.
Ciclo Biológico de la Mosca
Una mosca hembra de Senotainia se aparea con un macho, quedando fecundada y con unos 750 huevos en su interior.
La mosca se coloca encima de la colmena, desde donde espera y ataca a las abejas a la salida o llegada de las mismas, y una vez sobre la abeja, la mosca deposita una o dos larvas dentro de ella. Con 750 huevos dentro, cada mosca puede atacar a más de 300 abejas. Introduce las larvas por el espacio que separa la cabeza del tórax, por delante de las alas, zona en la cual la abeja tiene una membrana más fina y vulnerable que el resto del exoesqueleto.
Una vez adentro, la larva, comienza a abrirse paso dentro de la abeja y se dirige hacia el tórax, donde realiza una primera muda en su proceso de desarrollo. Esta larva se alimenta de la hemolinfa de la abeja todavía viva, que finalmente termina muriendo.
En la abeja ahora muerta, la larva sufre una nueva muda
y comienza a alimentarse de los tejidos internos, abandonando el cadáver a través del tórax y decapitando para ello a la abeja muerta. Una vez fuera, la larva se entierra en el suelo, donde completa su desarrollo en 10 días saliendo una nueva mosca.

¿Cómo combatirla?
Generalmente suele no ser necesario combatir a esta especie de insecto, ya que generalmente no provocan grandes daños a la colmena. Sin embargo, los especialistas dejan como recomendación no utilizar los tratamientos con tiras insecticidas que se usan para las moscas domésticas colocadas en las tapas de las colmenas, ya que pueden producir la muerte de muchas abejas, y agregaron que un remedio casero es colocar platos blancos con agua sobre las tapaderas, o colgar bolsas llenas de agua entre las colmenas.

En México
En territorio azteca se encuentra desde hace muchos años las moscas de la familia Phoridae. Las mismas, a diferencia de las que se encuentran en España, son depuradoras, saprófagas y se alimentan de materia orgánica en descomposición.
Son moscas pequeñas (1-6 mm) fácilmente reconocidas por su aspecto jorobado, se encuentran en todo el mundo y son las más diversas en los trópicos.
Los Phoridae, pertenecientes al orden de los Díptera, fueron identificados como la causa de infestaciones graves de colonias de Apis mellifera en el continente americano
tales como Phoridae del género “Melaloncha” en
Centroamérica y A pocephalus B oreales en los Estados
Unidos.

Aún no hay comentarios

Suscribirse a los comentarios
Los contactos personales de los entrevistados y/o personas mencionadas en las notas no son publicados ni serán facilitados. Esto es para resguardar la privacidad y seguridad de las personas involucradas. Muchas gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *