La normativa de tambores no sufrió modificaciones

Desde hace un par de meses se instaló públicamente una importante polémica en cuanto al uso de tambores reciclados y la posibilidad de que estos salgan de circulación para darle paso definitivo a los nuevos o sufrán algún tipo de modificación.
Cabe mencionar que habría expectativas de grandes cambios pero por el momento no se aplicó nada todavía y que esto surge a partir que se detectó el uso de tambores con la sigla UN en Mayo, los cuales estaban prohibidos desde hace varios años. “Cuando se desató esta polémica nosotros le aclaramos a SENASA que estos envases no necesariamente contienen siempre productos peligrosos, sino que por la característica de su chapa (son más resistentes) están aptos para contenerlos, pero varios son utilizados en otras industrias alimenticias como por ejemplo jugos”.
Al respecto empresarios dedicados al comercio de reciclados apuntaron directamente a las empresas que trabajan solamente con nuevos y resaltaron “nosotros le sacamos un mercado muy grande y ellos están haciendo esta movida para sacarnos del medio, pero no es tan fácil porque hay una ley que permite usar estos envases para productos alimenticios”.
En el 2010 quisieron sacar directamente del mercado a los reciclados porque decían que los tambores estaban contaminados, aunque esta afirmación se efectuó sin ninguna prueba. “Tiraron esa bomba que les salió muy mal porque perdieron claramente la votación. Los únicos que votaron a favor fueron los fabricantes y algún comerciante grande”, expresaron.
Por otra parte, se refirieron al nuevo proyecto de trazabilidad que fue presentado públicamente hace unos meses atrás, y el cual postula la creación de una etiqueta única de identificación que permite realizar un seguimiento completo del tambor y que la idea (tal como adelantó nuestro medio en ediciones anteriores) sería comenzar a implementarlo a partir de la cosecha 2018/2019.
Volviendo a la posible eliminación de los reciclados y la supuesta indicación desde el exterior que estos envases no serán recibidos en el corto tiempo, los recicladores fueron contundentes y afirmaron que es más de lo mismo, y que están haciendo una pelota muy grande. “Estados Unidos recupera envases y los usa para miel también, y Europa con toda la crisis que estuvo viviendo están haciendo reacondicionados y me cuesta creer que no los recibirá más”, remarcaron, aunque vale la salvedad que Japón es el único país que no los recibe desde siempre, y concluyeron “si a nosotros se nos achica el mercado o desaparecemos, sabemos como será esto, después los apicultores van a tener que pagar el precio que pongan los fabricantes, pero la realidad es que si hay poca miel los exportadores van a recibirla hasta envuelta en una media”.
La preocupación es porque hay apenas dos empresas grandes que fabrican tambores nuevos, las cuales monopolizarían el mercado e impondrían precios y condiciones que podrían afectar al bolsillo del apicultor.

Requerimientos

La idea para el año próximo es cambiar el peso y la altura de los tambores. Van a pesar aproximadamente 16 kilos y medir 87 centímetros y los recicladores están pidiendo
86 centímetros más tres centímetros de tolerancia que es lo que más se consigue. Los brasileños y los mexicanos trabajan de 85 centímetros para jugos por ejemplo. “Nos limitan en todo, para los nuevos no les importa tanto porque compran un poco más de chapa y listo.
El nuevo va a aumentar porque tendrán que poner un poco más de chapa y eso se trasladará al precio. En cuanto a los nuestros si tendrá una incidencia mínima en el costo en acondicionamientos que pedimos nosotros como por ejemplo el cambio de los burletes alimenticios”, redondearon la idea.
Por otra parte piden dos bandas y que cuenten con corrugaciones lo cual solamente sería necesario para aumentar el peso de los tambores livianos y no para todos como quieren implementarlo y cerraron “la tapa tiene que pesar dos kilos y doscientos gramos, lo cual es muy difícil porque por ejemplo nuestro proveedor las hace más livianas”.
Para ir cerrando vale mencionar que se están realizando pruebas para cambiar el barniz que se utiliza tradicionalmente para el interior por un epoxi. “No hay ningún motivo para hacer nada, se le preguntó al director de SENASA si en los últimos 20 años tuvieron algún inconveniente con la pintura interior de los tambores y dijeron que no, pero se quieren actualizar con el epoxi que se está usando mucho a nivel internacional”.
Esto podría reglamentarse para fin de año, aunque de igual manera seguirían reconociendo el uso de los tambores pintados con el barniz tradicional al menos de momento.
A la incertidumbre que tienen los productores sobre las aparentes nuevas normativas, vale resaltar que actualmente las ventas se mueven lentamente y que los apicultores saldrán a comprar una vez que tengan la certeza de cuanto cosecharán, algo muy diferente a lo que ocurrió hace un par de años donde incluso había listas de espera, aunque con la salvedad que se dificultaba conseguir los tambores para poder reacondicionarlos.
No quieren comprar tambores de más porque obviamente después no saben si podrán utilizarlos.

1 Comentario está listo

  1. Tengamos cuidado, con los nitrofuranos hicieron caer a lavet y después resulto libre de culpa y cargo, solo salio una nota en clarín de 10 renglones perdida a pie de pagina, después de que lo habían defenestrado asta en primera plana, cuidado que los grandes no planten un tambor reciclado contaminado, y después en el montón de casualidad elijen ese para inspeccionar