Los probióticos aumentan la producción de miel y la resistencia a enfermedades

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Se probaron distintas bacterias y los resultados fueron interesantes, independientemente de la frecuencia de suministro a la colmena.

Debido a la importancia económica de la apicultura en Argentina, sería útil desarrollar estrategias sostenibles para controlar las enfermedades de las abejas melíferas y / o para mejorar la salud de la colonia de abejas. Por lo tanto, el uso de cepas bacterianas como alternativas biológicas, como probiótico de abeja, es una opción prometedora. Aunque está bien sabido que las bacterias que pertenecen al género Lactobacillus han sido ampliamente utilizados como probióticos para humanos y animales.
Para tal fin se realizó un trabajo de investigación desarrollado porAudisio, Sabaté, Benítez y Arhendts en la Provincia de Jujuy donde se les suministró probióticos a las colmenas en dos programas diferentes, uno cada quince días y otro mensual.
Un dato que llamó la atención a los investigadores es que ambos tratamientos generaron un aumento similar en la producción de miel en colonias tratadas en comparación con los grupos de control: 36.8% (cada 15 días) y 36.3% (mensual).

En cuanto al índice de Nosema, siempre se exhibió una reducción cuando se administraron lactobacilos. En tanto que con respecto a Varroa, la incidencia fue menor cuando se administraron los lactobacilos una vez al mes. Además, la administración de L. JohnsoniiCRL1647 cada 15 días produjo un aumento en el número total de microorganismos aeróbicos y en bacterias pertenecientes a los géneros Lactobacillus y Enterococcus, al mismo tiempo se observó una disminución en el número total de esporas al final del tratamiento. El número de enterobacterias fue constante y permaneció por debajo de las colmenas de control al final del ensayo. Por otra parte, la administración de lactobacilos una vez al mes solo mostró un aumento en el número de bacterias pertenecientes al género Lactobacillus, mientras tanto se redujeron los recuentos viables de los microorganismos restantes analizados. Aunque parece que ambos tratamientos fueron similares, esas colonias de abejas que recibieron L. johnsonii CRL1647 cada 15 días se hicieron tan fuerte que pulularon.
En trabajos anteriores, este grupo de investigación determinó que Lactobacillusjohnsonii CRL1647, aislado del tracto intestinal de una abeja, cuando se complementa a las colmenas favorece principalmente la cría abierta y áreasopercualdas, demostrando una estimulación de la puesta de huevo. El objetivo del presente estudio fue determinar la influencia de la frecuencia de administración de este Lactobacillus.

Materiales y métodos

Los ensayos se llevaron a cabo en un apiario comercial en San Antonio, provincia de Jujuy, a una altitud aproximada de 1.345 metros sobre el nivel del mar. Las abejas locales se mantuvieron en colmenas Langstroth estándar y se usaron diez colmenas, de diez marcos cada una, en los diferentes experimentos. Las colonias de abejas utilizadas en ambos ensayos provinieron de núcleos preparados con un marco de cría abierto, un marco de cría operculado que incluía las abejas unidas a él, y un marco abierto de miel. Las células de reina, obtenidas de colmenas seleccionadas en el apiario, se introdujeron en los núcleos 48 horas después de su generación.
Una vez que se obtuvieron las nuevas colonias de abejas, fueron uniformadas. Por lo tanto, todas las colmenas tenían un tamaño similar inicialmente y estaban ubicadas en el mismo apiario.
Las células viables de lactobacilos se administraron a las abejas mediante un alimentador de tipo Doolittle en 125 gramos de sacarosa/l de jarabe.
El número de células de L. johnsonii CRL1647 viables se determinó mediante un recuento de placas en agar MRS. Las placas se incubaron a 37 grados durante 48-72 horas bajo condiciones microaerófilas. Las células johnsoniiCLR1647 se administraron dos veces al mes, es decir, cada 15 días y las células de lactobacilos se administraron una vez al mes, es decir, cada 30 días. Se controló el crecimiento de las colonias y se comparó cualquier cambio con las colmenas de control que no recibieron la bacteria del ácido láctico. Todas las demás condiciones (clima, ubicación geográfica, alimentación y supervisión) fueron idénticas.
La producción de miel se utilizó como parámetro para describir el estado general de las colonias durante el estudio, y se comparó con colmenas de control sin suplemento de bacterias. La miel fue cosechada en Diciembre y el estudio comenzó en Mayo. Para evaluar el estado sanitario de las colonias, los índices Varroa y Nosema fueron monitoreados utilizando los protocolos estándar de DeJong (1980) para Varro a y Cantwell (1970) para cuantificar el número de esporas maduras de Nosemaspp.

Resultados

Las bacterias lácticas, principalmente del géneroLactobacillus,generalmente se consideran bacterias beneficiosas y tienden a convertirse en un ingrediente principal en suplementos probióticos o fórmulas para humanos y numerosos animales. Aunque los mecanismos de los efectos positivos producidos por microorganismos probióticosaún no se han dilucidado por completo, lo más probable es que incluya las siguientes características: La capacidad de las bacterias para sintetizar metabolitos con propiedades antagónicascontra la microbiota circundante, la competencia por nutrientes, la estimulación del sistema inmune y exclusión competitiva.
Si esta idea se traduce a la apicultura, puede ser una tendencia interesante para desarrollar productos naturales y no contaminantes como alternativas para mantener una colmena fuerte y saludable usando este tipo de bacteria.
La microbiota intestinal de la abeja melífera está recibiendo cada vez más la atención como posible determinante de la salud de las abejas.
Este estudio fue diseñado para evaluar el impacto de la bacteria probiótica de abeja L. johnsonii CRL1647 en el rendimiento/evolución de la colonia de abejas (es decir, producción de miel y salud)

Un resultado relevante del presente estudio es que el rendimiento de la miel en colonias tratadas con L. johnsonii CRL1647 fue mayor, independientemente si las bacterias se administraron cada 15 días o mensualmente Se observó un aumento significativo cercano al 35% en ambos ensayos, aunque se llevaron a cabo en dos años diferentes, lo que refleja que el efecto de la bacteria ácida en el ciclo de vida de la abeja es reproducible.
Es bien conocido que la presencia de Varroa y Nosema debilitan una colonia de abejas debido a la pérdida de peso, malformación y el estrés de las abejas.
En el presente trabajo se encontró que el número de esporas de Nosema en ambos ensayos fue más bajo en las colmenas tratadas que en los controles. Sin embargo, una situación diferente se observó con el índice de Varroa. Al comienzo de ambos ensayos, antes de administrar L. johnsoniiCRL1647, el índice de Varroa estaba significativamente más alto en las colmenas de control. Esto en las colonias de abejas que pertenecen al grupo tratado puede verse como un efecto residual protector producido por el anterior L. johnsoniiCRL1647 administrado.

Tal vez el hecho de que el estudio comprende dos años diferentes pueden sugerir muchas variables que pueden ser difíciles de ser manejadas, pero el protocolo de ensayo del presente análisis reveló resultados interesantes, como por ejemplo que independientemente del hecho de que el estudio se llevó a cabo durante dos años diferentes usando dos distintos Lactobacillus y durante períodos de administración distintos los resultados fueron similares y favorables.

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