Más de mil colmenas muertas en Córdoba

Una decena de apicultores se vieron afectados. Poco compromiso de las autoridades de turno.

En la región cordobesa de traslarierra se dio una importante mortandad de colmenas que pone en jaque la continuidad de los propios apicultores en la actividad.

El hecho se habría dado entre el viernes 9 y el sábado 10 de Marzo y afectó a casi una decena de apicultores. En un primer momento se hablaba de 800 colmenas con complicaciones pero ahora el número que se maneja es de 1200 unidades.

Es en los alrededores  a la ruta 148 a la altura del cruce acceso a La Paz,  en pleno monte.

En principio, y según manifestaron los propios apicultores afectados, empezaron a aparecer abejas muertas por todos lados sin una causa aparente. “Se trata de una gran mortandad de abejas en las piqueras, la cámara la abrís y quedan dos o tres marcos”, señaló Matías Muñoz, apicultor que está movilizándose para encontrar una respuesta. “Las abejas quedan por salir, con la cabeza afuera ya con la celda desoperculada”, prosiguió.

También la mayoría de las colmenas todavía tenían miel porque faltaba cosechar, por lo que habrá que esperar el resultado de los análisis para saber si está contaminada o no.

Una fumigación

La primera hipótesis que se maneja es  una fumigación que habría afectado no solamente a las abejas que salen al campo a pecorear sino   también a las colmenas directamente en los apiarios. Además, vale mencionar que como algunas unidades quedan muy disminuidas son pilladas y en consecuencia el problema no para de replicarse. “Fue muy letal, a la colmena que alcanzó la dejó muy mal. Cuando te alejas ya hay colmenas que están con el mismo síntoma y otras que no, porque evidentemente tomaron otra fuente de alimentación. Van a pecorear a otro lado”, profundizó Muñoz.

Con los fuertes ataques de mangas de langostas que se vienen dando en distintos puntos del país no se descarta que alguna aplicación contra este insecto sea la responsable directa de esta enorme mortandad, sin embargo los apicultores expresaron que por allí no existe ese problema. Además, vale resaltar que SENASA se desligó del tema y que dejó en las manos de los propios agricultores el control de la langosta, por lo cual no hay registro oficial en caso de darse fumigaciones. Además emitió un parte de prensa confirmando que desde Senasa no se ha realizado ningún tipo de acción, en el marco del programa de monitoreo y control de langostas.

Todas son hipótesis para intentar explicar una situación muy grave pero los apicultores quieren ser muy cautos y responsables y prefieren esperar el resultado de los análisis y tener una prueba contundente, sin eso no se puede hablar expresaron.

Sin respuestas

Más allá del hecho que lastima por capacidad propia, lo que mas les duele a los apicultores es la poca respuesta y la falta de compromiso por parte de las autoridades de turno.

Desde la Provincia no tomaron el reclamo, sino que por el contrario le “patearon” el tema para adelante a los apicultores. La Policía Ambiental al ser requerida para realizar un relevamiento del tema, directamente le “escapó al bulto” manifestando que esos temas no eran de su injerencia y que directamente debían realizar la denuncia penal. “La Policía y Agricultura de la Provincia directamente se lavaron las manos”, afirmaron los apicultores afectados.

Mediante dos vías

Una persona de SENASA se puso a disposición de los apicultores. Se tomaron muestras que serán analizadas por el organismo en laboratorios oficiales y además por el Laboratorio de Ciencia y Técnica de Córdoba a fin de tener dos miradas del tema. Sin embargo, todavía no les manifestaron cuando estarán los resultados en cuestión. “Hay muestras de material vivo y de panales con miel y polen que son las dos matrices que se están manejando. En principio las de material vivo parece que saldrán más rápido”, explicó Muñoz.

¿No hay registros?

Los apicultores les solicitaron a la Provincia que consulte los registros de fumigaciones que se dieron en los días donde se estima comenzó el problema, pero las autoridades sin ponerse coloradas indicaron que eso lo maneja una empresa del ámbito privado y que en consecuencia no se puede hacer nada. Sin embargo, un abogado allegado a uno de los afectados resaltó que hay dos puntos de salida de las avionetas y que los encargados tienen la obligación de brindarles las planillas donde están registradas todas las salidas.

Otro dato que generó estupor entre los apicultores, es que las autoridades provinciales le sugirieron que esto podía darse por alguna infección en la colmena o directamente por algún mal manejo. “Los tipos hacen barbechos químicos que es un coctel que lo tiran en extensiones inmensas y las autoridades no tienen registro sobre eso y luego quieren decir que es culpa nuestra”, enfatizaron los apicultores. “Fumigan cuando quieren y nadie tiene control de nada. Las abejas son la punta del iceberg pero esto es un problemón grande”, remataron.

Palabra de damnificado

Uno de los apicultores afectados es Alfredo Montenegro, quien relató su situación. “El día sábado (10 de Marzo) trabajamos en el apiario estaba todo bien y el lunes fuimos y me encuentro con un verdadero desastre. Dije me han puesto veneno, en primera instancia pensé pillaje pero después vi que en todas las colmenas había parvas de abejas muertas”. “A la noche me llama una persona de Merlo que tiene colmenas por ahí cerca y me comenta que tenía ese problema también”.

Montenegro expresó que además perdió material vivo que tenía que entregar….” Tenía miel para cosechar, los nucleros que había preparado para entregar se me murieron todos, pedidos de reinas pero me encontré con todo esto, me las mataron todas. Lo que más me duelen son las abejas madres, las cuales las perdí todas. Eran realmente muy buenas.”

Una persona de un campo cercano le manifestó que había visto una avioneta que despedía humo. “Evidentemente no era humo sino el veneno. Seguramente se olvidó de cortar y siguió desparramando porque mis colmenas están en el medio del monte”.

 

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