“No podemos pelear contra la falta de rentabilidad”

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Con treinta años en la actividad desde el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, José Luis Cuesta analizó la difícil situación que atraviesa la apicultura desde hace casi doce meses y con una frase contundente graficó “nosotros podemos estar preparados para luchar contra la sequía, las heladas, las inundaciones, pero la realidad es que no podemos pelear con la falta de rentabilidad. Eso es algo que debe encarar el Estado”, y prosiguió “tenemos una cosecha muy buena después de diez años, pero lamentablemente tenemos un precio muy pobre. Es muy desalentador, yo en mi caso particular estoy pensando en bajar el número de colmenas”. “Hace tres años con lo que compraba siete litros de gasoil hoy apenas compro uno y chirolas”, redondeó la idea.

El productor remarcó además “tiene que existir urgente una reactivación, no puede ser que hace diez años vendíamos cien mil toneladas y ahora con 50 mil atoramos a un mundo que viene creciendo sostenidamente en el consumo. En algo estamos fallando indudablemente”.

 

La escasa renovación…

“En mi zona dejó el 90 por ciento y quedamos los viejos productores solamente. No hay recambio y ese es otro problema coyuntural que debemos resolver de manera urgente, porque sino la actividad va camino a extinguirse”. “Yo les ofrezco a los jóvenes enseñarles la actividad para luego dejarles todos y nadie quiere saber nada”.

En cuanto a la importancia de explotar los subproductos de la colmena, el apicultor fue contundente “yo subsisto gracias a que hago polen, y sin dudas es una de las claves hacer subproductos, pero bueno en este momento no tiene precio por ejemplo la cera. Meteme el verso para la miel, pero no también para la cera”. “Estamos retrocediendo varios pasos lamentablemente en el último tiempo y nadie hace nada para salir de esto”, redondeó la idea.

 

Sus inicios…

Cuesta comenzó en la actividad a fines de los 80. “Empecé con pocas colmenas por recomendación del medico para bajar el estrés en ese momento, y desde el año dos mil me dediqué de lleno, pero lamentablemente la actividad no tiene la fuerza de aquellos años”.

Haciendo un paralelismo, el apicultor comparó esta situación con la crisis de los nitrofurano. “Si es tan grande como aquella lamentablemente muchos apicultores quedaremos en la calle. Estamos en la cresta de la ola del problema y esperemos que se termine rápido”.

 

La importancia de fraccionar…

Siguiendo con la charla, Cuesta se preguntó: “¿por qué nosotros tenemos que vender nuestra miel a Estados unidos y Europa para que ellos la fraccionen y la vendan?”, y agregó  “debemos salir nosotros con miel fraccionada al exterior, con marcas colectivas por regiones. Si tenemos buenos cancilleres, buenos colocadores de nuestra producción esa puede ser una salida importante, pero debemos trabajarlo de manera conjunta”, y para finalizar se refirió a Mercedes Nimo. “Es importante que vuelva al sector porque siempre fue una persona muy capaz y es fundamental que regrese en un momento tan crítico para nuestra actividad”.

 

 

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1 Comentario está listo

  1. Fuí apicultor desde los años 1964 hasta los años 1990, que me fui a europa a trabajar, gracias a Dios que me fui, teníamos con mi familia un colmenar profesional mediano de 500 colmenas, jamas recibimos ningún subsidio por parte del estado, y por culpa de los bajos precios tuvimos que dejar la actividad.
    Debe de salir desde la Argentina para el mundo, miel fraccionada, es la única forma, que el apicultor tenga rentabilidad, todo lo demás es mentira y asi seguirá cayendo tan noble actividad.

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