Paquete de abejas, opción sanitaria al final de temporada

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El manejo de paquetes de abejas al final de temporada se presenta como una interesante opción sanitaria.

La curva poblacional en el apiario cae paulatinamente finalizada la cosecha, y una alternativa para aprovechar el excedente de abejas, es por medio de la confección de paquetes con los remanentes de obreras de las colmenas, con el objetivo de preparar nuevas cámaras de cría que serán garantía de sanidad que se manifestará en la próxima primavera.

En general hacia fines de Febrero- Marzo el 80 % de las zonas de nuestro país terminan o están próximos a finalizar la cosecha de miel. Ello conlleva la inminente reducción de la población (entre un 60 y un 70 por ciento), lo que habitualmente se conoce como recambio de abejas de otoño. Varias de las obreras que han trabajado durante el final del verano desaparecen por muerte natural, dando lugar al nacimiento de las abejas que tendrán la obligación de preservar la colonia para pasar el invierno. Por ello para esta época del año es notorio observar el aumento de la recolección de polen, alimento que les servirá de sustento a las obreras que están por nacer, que necesitan mayor cantidad de contenido graso en su hemolinfa a fin de poder sobrevivir a los duros días de las estaciones más frías del año.

Desde hace tiempo los apicultores no se resignan a perder estas abejas e intentan aprovechar hasta el último día la capacidad laboral de las pequeñas aladas, es por esto que las trasladan de un lugar donde no cumplen ninguna función, a otro donde serían de suma utilidad.

En el ambiente apícola es común la preparación de núcleos de fin de temporada, también conocidos como núcleos de otoño, con los que se trata de utilizar la capacidad de adaptación de estos insectos, que parecieran resistirse a morir hasta no dejar en orden la colmena. Los requisitos son muy simples: se emplea un par de cuadros con cría abierta, un cuadro con cría operculada, un cuadro de miel, una reina nueva fecundada y abejas. Esta técnica brinda la posibilidad de aprovechar las abejas que morirán antes del recambio dando como resultado una cámara de cría que, bien cuidada, pasará el otoño y el invierno, y al principio de la primavera se manifestará de forma explosiva dando en poco tiempo una colmena fuerte con características óptimas para la producción.

 

Elección de las colmenas

El tipo de colmenas adecuado para la extracción de abejas, serán aquellas que no manifiesten signos de enfermedades de la cría y Varroa. Con un desarrollo del nido de cría de siete a ocho cuadros de cría como mínimo y el número de abejas acorde con los panales de cría.

La cantidad de cuadros a sacudir dependerá de la población, el momento de la temporada y objetivo de producción.

Opción sanitaria…

Esta propuesta diferente consiste en el uso de paquetes de abejas como una alternativa más de aprovechamiento del excedente de las mismas que, tarde o temprano, morirán. Esta variante se justifica porque el apicultor se encuentra con el grave problema de que una vez terminada la cosecha de miel y dejadas las reservas necesarias para la invernada, las abejas siguen su ritmo normal, lo que implica consumo de energía y, por ende, de alimento (que en esta época empieza a escasear a pesar de que perduren algunas flores). La situación se torna preocupante cuando el alimento que consumen es el dejado como reserva y más grave cuando el calor del verano se prolonga provocando un otoño templado, que ocasiona la demora en la formación del racimo invernal. En consecuencia, las abejas se comen todo dando la mala sorpresa de colmenas muertas o muy débiles en el momento de la revisión otoñal.

Con esta propuesta, cuando llegue el frío se podrá disponer de una cámara de cría o, en el peor de los casos, un núcleo fuerte (con más de 5 cuadros) con reina y cera obrada nuevas y, lo que es más importante y diferencia de la técnica de los núcleos, escasa probabilidad de estar infectada con parásitos y enfermedades que se transmiten en la cría.

Para la formación de paquetes se debe contar con colmenas bien desarrolladas, con abundante cría operculada y, en consecuencia, gran cantidad de abejas. Además es fundamental la sanidad del material.

El día previo al empaquetado el apicultor prepara la colmena de la siguiente forma: se parte de una colmena con doble cámara de cría y alza superior estándar, lo que permite un manejo vertical adecuado. Se debe contar además con una rejilla excluidora de reinas. Se extrae de esa cámara uno o dos marcos con cría abierta que se colocarán en la zona central del alza superior, marcándolos para poder detectarlos con facilidad al día siguiente en el momento de extraer las abejas. En sustitución de los marcos de la cámara de cría, se ubican en lo posible cuadros con cera labrada o, en su defecto, estampada. Se recluye a la reina en la cámara inferior y se coloca encima de ésta la rejilla excluidora de reinas. Luego de esta tarea de preparación de las colmenas, por lo general se realiza en horas de la tarde, para que al día siguiente los cuadros con cría abierta que se ubicaron en el alza superior se hallen cubiertos con abejas nodrizas, las que habrán subido instintivamente para proteger, dar calor y alimentar a las larvas jóvenes.

Al otro día el apicultor debe tener et resto del material listo, esto son la jaula porta-paquete, las reinas enjauladas y fecundadas, los alimentadores con el jarabe puesto, el embudo y la balanza. El apicultor coloca detrás de cada colmena preparada una jaula porta-paquetes abierta, sin alimentador. En el agujero del alimentador se coloca el embudo y encima de éste se sacuden los cuadros marcados el día anterior cargados con nodrizas. Las jaulas porta-paquetes se completan hasta la mitad, incluso, con abejas de cuadros de otras colmenas. Luego se cuelga la jaulita porta-reina de la ranura superior (al lado del agujero para el alimento) y se coloca el alimentador con el jarabe.

Una vez cerrados los paquetes, se ubican en una zona sombreada para que las abejas suban y formen un racimo alrededor de la jaula porta- reina y del alimentador. Se recomienda que la madera de la cara interior de la jaula no esté cepillada a los efectos de que las abejas puedan prenderse fácilmente.

En el lugar de recepción se deben tener tantas cámaras de cría como paquetes a recibir, teniendo presente que cada cámara se deberá integrar con su respectivo piso, techo y entretapa y tres marcos con cera estampada, que se ubicarán en uno de los costados. Además es necesario contar con un alimentador del tipo Doolitle o Bordman.

También es conveniente el empleo de una lámina plástica (por ejemplo un nylon de 100 a 150 micrones), que se colocará, una vez ubicadas las abejas, como envolviendo los marcos aludidos sin rodear los bordes en contacto con el piso (técnica conocida como “poncho”), con el objeto de comprimir la población y mantener lo más posible la temperatura del nido. Esta lámina debe ser de 80 centímetros de largo por 40 de ancho, al ser ésta más corta que el largo del cabezal del marco los extremos del mismo quedan libres para que las abejas puedan llegar al alimentador, que se encuentra en la parte exterior de la lámina.

 

Extracción

Cuando el paquete llega a destino se aconseja dejarlo reposar unas horas en un lugar protegido, especialmente de los rayos solares directos, ya que el excesivo calor podría producir serios inconvenientes en la población. Antes del traspaso se rocían las abejas del paquete con agua para impedir que vuelen. Se sacude el paquete para que las abejas caigan al fondo, se extrae la celda real por el agujero del alimentador y se vuelve a tapar para que no escapen las abejas. Se coloca la jaula porta-reina sin el corcho entre el primero y segundo marco. Luego se abre el paquete y se sacude sobre los marcos, asegurándose de que la mayoría de las abejas caiga donde está la soberana. Se cubren los marcos con la lámina plástica y se carga el alimentador. Terminada esta operación se coloca la entre-tapa y el techo.

Tres días después de haber traspasado el paquete a la cámara de cría se realiza una revisión de la colmena que debe ser rápida para evitar la pérdida de temperatura en el nido de cría. En esta inspección se observa si la reina fue liberada y si ha comenzado la postura en los panales que a esa altura deben hallarse labrados en su totalidad, con huevos en el fondo de las celdas. Si la reina no cumple con esas condiciones debe ser reemplazada inmediatamente. Si todo funciona bien se debe colocar un panal con cera entre el alimentador y los tres panales que ya han sido labrados. Se repone el jarabe consumido y se repite esta operación cada 3 días hasta completar la cámara de cría. En treinta días se habrán completado un cuerpo labrado totalmente y se dispondrá de una población joven y abundante.

 

Ventajas

Entre las principales ventajas que presenta el trabajo con paquete de abejas, pueden señalarse:

– Su desarrollo es rápido y fácil de controlar.

– Permite en poco tiempo, contar con una cámara de cría completa y con marcos recién labrados (45 a 60 días)

– Se transportan fácilmente y con poco espacio.

– Puede rendir una cosecha en forma inmediata, con producciones similares a las logradas en colmenas establecidas.

– Es una alternativa para el aprovechamiento de las abejas adultas excedentes al final de la temporada.

– Cuenta con la seguridad de tener una reina nueva recién fecundada.

– Al no transportar marcos con cría minimiza el riesgo de enfermedades y evita el debilitamiento de las cámaras de cría madre.

– Se pueden hacer tratamientos contra varroasis, nosemosis y Loque Americana con alta efectividad.

– Son fáciles de transportar debido al pequeño volumen que ocupan, permitiendo ser apilados sin problemas, controlar su temperatura, ventilación y alimentación.

– Los fletes resultan más económicos y rápidos.

 

1 Comentario está listo

  1. Quisera saber quien escribio este articulo para pedir más información. Tengo una idea totalmente opuesta y me interesa debatir sobre este metodo de multiplicacion.

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