Postales del dolor

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Las lluvias incesantes durante el cierre del verano y el comienzo del otoño en varios puntos del país generaron enormes complicaciones en el sector apícola, con anegamiento de caminos y muchas dificultades para el cierre de cosecha de eucalipto y chilca, principalmente en la zona del Litoral de nuestro país, donde se atrasó todo y lo que era optimismo semanas atrás ahora es enorme preocupación por la pérdida además de material tanto vivo como inerte.

Desborde de arroyos que se llevaron todo lo que había en sus márgenes, incluidas por supuesto miles de colmenas principalmente en Entre Ríos y el norte santafesino, como así también algunas localidad de la provincia de Corrientes.

Además, anegamientos de caminos que imposibilitaron ir a cosechar las colmenas a tiempo, con abejas que debieron alimentarse con la miel para mantenerse fuertes.

Al respecto, por ejemplo desde Maciá Fabricio Raticelli manifestó “acá todavía no han cosechado, creo que a alrededor del 70 % todavía les falta cosechar”, y agregó “no podemos estimar cuántos kilos se obtendrán, porque hay que ver si comieron miel en todos estos días de lluvia y ver si pueden entrar, porque en la zona los caminos rurales están realmente intransitables y es casi imposible llegar con vehículos a los colmenares”.

En sintonía desde Corrientes, Orlando Valega explicó “conseguí la cosecha mas baja de mi trayectoria como apicultor y eso que hace muchos años que estoy en la actividad”, y redondeó “llovió mucho durante Abril y las abejas comieron parte de la miel acumulada”.

Otra zona que sufrió muchas complicaciones fue el Delta Bonaerense y al respecto el responsable apícola de la Provincia de Buenos Aires, Ariel Guardia López, manifestó “estuvimos dialogando con apicultores de la zona, quienes señalaron que tuvieron muchas dificultades, aunque todavía no pueden cuantificar las pérdidas de colmenas”.

Por último, consultado sobre posibles ayudas, indicó “los productores saben los riesgos que corren al colocar los apiarios en esta zona, además debemos hacer un relevamiento exhaustivo para saber si estaban del lado de Buenos Aires o del lado de Entre Ríos”, y cerró “en principio se están analizando ayudas que recaerían directamente sobre los propietarios de los campos”.

 

Números finales…

Según pudo averiguar nuestro medio consultando con apicultores de vasta experiencia, la cosecha 2015/2016 fue bastante buena y se hablan de unas sesenta a sesenta mil toneladas de miel cosechadas, lo cual significaría un gran repunte en comparación con los últimos años.

La buena zafra en La Pampa con promedios generales superiores a los 50 kilos y los rindes favorables en varias zonas bonaerenses influyeron sustancialmente en los números finales, aunque vale la salvedad que se esperaba una muy buena cosecha de chilca, que en muchos casos no se pudo concretar por los problemas antes descriptos.