Preparar la colmena teniendo en cuenta la curva de floración

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Al momento de decidir distintas acciones para la colmena pensando en la invernada, es primordial estar atento al corte de entrada de néctar.

La preparación de la colmena para la invernada es una de las actividades claves que todo apicultor debe considerar al momento de armar su estrategia de trabajo, y es además el punto de partida para llegar a un año productivo exitoso, aunque por supuesto siempre hay otras variables que pueden influir tanto positiva como negativamente.  Podemos tener un muy buen trabajo planificado sobre la curva de floración, pero a veces los tiempos cambian. Para dar un ejemplo, antes se pensaba que el tratamiento contra varroa había que hacerlo en Abril en buena parte del país, pero  esto está totalmente desestimado. Este es el primer concepto que debemos tener en cuenta que no todas las curvas de floración son iguales todos los años aunque por ahí sean similares, siempre aparece algún tipo de diferencia. Por ahí se produce un bache en primavera más fuerte que termina perjudicando sustancialmente, y esas son cosas que no ocurren todos los años, pero a las cuales debemos estar totalmente alertas.
A la hora de empezar a programar toda la temporada, tenemos que tener en cuenta el ambiente de la región donde estamos. Por ejemplo a veces en Febrero aparece un girasol y no es lo mismo porque al año siguiente no está. Debemos estar siempre atentos para ver cómo se moviliza la curva de floración y actuar en consecuencia. Tenemos por lo general el pico máximo de floración en Diciembre y hasta Febrero y luego tenemos la bajada en otoño y después tenemos el desarrollo primaveral, que es otro punto floracional fuerte.

La importancia invernal

A la salida del invierno es donde empiezan a aparecer los problemas que surgen precisamente por no haber trabajado correctamente unos meses antes. Lo que debemos tener en cuenta es que los resultados van a ser exitosos siempre y cuando tengamos una buena preparación de las colmenas para la invernada y tratemos de no dejar nada librado al azar, buscando de esta manera reducir al mínimo la cantidad de errores posibles. 

Para que un apiario sea eficiente de cara a la cosecha, debemos salir de la invernada con el 85 por ciento de colmenas fuertes.


Si no se trabajó como corresponde allá por Marzo, Abril o Mayo, en Agosto/Septiembre aparecen las colmenas zanganeras, colmenas huérfanas, otras que se achican, todos estos son típicos problemas que indican que tuvimos alguna falla en la preparación de las colmenas para el ingreso al invierno.  

Invernada en cámara de cría

Hay que pensar la estrategia de preparar las colmenas para la invernada, una opción es en cámara de cría,  pero la estrategia la define el apicultor en la medida que crea lo que es más conveniente.

La invernada en cámara de cría es, según la opinión de varios especialistas, la más aconsejable. Esta permite reducir la población al mínimo sin perjudicar la supervivencia de las colonias. Además, se pueden revisar las colmenas en tiempo y forma, se puede ejecutar la estrategia de alimentación, los tratamientos sanitarios son más eficientes. Estos aspectos hacen que podamos llevar la producción, pero a la hora de preparar las colmenas para la invernada debe estar clara la estrategia a aplicar.
Es importante considerar que para realizar una buena preparación de la colmena para la invernada es fundamental:

Bloquear la cámara de cría: al producir el bloqueo de la cámara de cría se genera un corte o al menos una disminución de la postura de la reina, por lo tanto la última camada de cría no tendrá que alimentar nuevas generaciones y las proteínas ingeridas a través del consumo del polen serán direccionadas a generar reservas corporales para las abejas invernantes. Además se acortará el ciclo de reproducción de varroa para que los tratamientos sean más eficientes.

Realizar monitoreo y control de Varroa: durante todo el año debemos mantener controlada la carga de varroa, pero es sumamente importante una baja carga poscosecha. Si se logra mantener una baja carga de varroa las abejas lograrán incorporar gran proporción de las proteínas ingeridas.

Contar con un plan de alimentación energético estratégico adecuado: Mientras que en primavera se busca desarrollar el nido de cría, en el otoño se buscará incorporar la cantidad de reservas suficientes para pasar el invierno. El alimento que se incorpore dependerá de la cantidad de reservas que las abejas hayan recolectado naturalmente. Al terminar la cosecha la colmena dejar más de 6 cuadros de reservas y realizar el bloqueo de la cámara de cría como se mencionó anteriormente.

Realizar una inspección de otoño: inspeccionar la totalidad de las colmenas en otoño para poder determinar la prevalencia de las principales enfermedades tales como loque europea, loque americana y cría yesificada, como así también monitorear la presencia de varroa y nosema. Esto nos permitirá desarrollar acciones correctivas en el caso que se detecte alguna de ellas. También se deberán identificar las colmenas huérfanas y zanganeras.

Categorizar las colmenas: esta categorización nos puede brindar información sobre lo que sucede desde que las colmenas entran al invierno hasta su salida y el arranque primaveral. La misma se puede realizar una vez producido el bloqueo de las cámaras de cría junto con la inspección del apiario.

Uno de los puntos críticos y fundamentales que hay que tener en cuenta es que los últimos ciclos de postura de la reina, o sea del nacimiento de las abejas sean lo más sanos posibles, porque de estos ciclos van a resultar las abejas que tienen que pasar todo el invierno, pero además son las que tienen que alimentar la nueva camada de cría, y volver a desarrollar la población para poder aprovechar la multiplicación durante la primavera. Muchas veces creemos que ejecutamos muy bien el plan pero llegamos con colmenas chicas, y si pasa eso es muy complicado el panorama y luego es muy complicado recuperarlas.
La idea es que la abeja que llegó pueda alimentar la primera camada de cría, y para lograr esto uno de los puntos claves es definir en qué momento vamos a bajar las colmenas, en que momento terminamos la cosecha. Por ahí se nos va un poco más el tiempo y ya la entrada de néctar hace rato que terminó y nos estamos quedando en la preparación, pero es una cuestión de decisión. Es fundamental leer como viene la curva de floración y actuar en consecuencia.  Se debe tratar de hilvanar la última entrada de néctar con la preparación para la invernada. Otro de los parámetros claves es varroa, ya que esta compite por las proteínas con las abejas, por eso es clave realizar el monitoreo a tiempo y actuar en consecuencia en caso de encontrar algún foco de la enfermedad, porque si nosotros nos demoramos el nido de cría de varroa se sigue desarrollando, por eso hay que hacerlo temprano. Si nos dormimos y el problema lo detectamos cuando ya hay poco cría de abejas estamos complicados realmente.

A la hora de empezar a programar toda la temporada, tenemos que tener en cuenta el ambiente de la región donde estamos.


Para efectuar el monitoreo, la sugerencia es obtener seis muestras mínimo por apiario y sino el 10 por ciento de las colmenas, y por muestra sacar alrededor de 200 a 300 abejas de diferentes cuadros de cría.
Cuando hay un punto crítico a la salida del invierno, si tenemos una reina nueva seguramente va a tener más chance de solucionar el problema. Por eso en otoño es conveniente el recambio de reinas, organizar las colmenas y en 48 horas colocamos la nueva soberana.
Otro tema fundamental para entrar colmenas buenas a la invernada y salir del invierno con colmenas pobladas es el tema del rol que juega la proteína en este momento. En la primavera necesitamos polen para alimentar a las crías y mantener el desarrollo. En Otoño no se necesita alimentar cría, lo que nosotros necesitamos que esas abejas que nacen en el último ciclo de postura de la reinas salgan bien nutridas. Es un momento clave que tiene que ver con el rol que juegan las proteínas, el polen que ingresa en las colmenas si es de calidad o no.  Por ejemplo el girasol no tiene buena cantidad de proteínas, por eso debemos tener un plan para complementar la dieta en caso de estar en una zona girasolera.
Otro concepto clave que debemos remarcar es que si alimentamos a las colmenas en pleno invierno puede ser perjudicial, por eso es importante la preparación para la invernada. Hay que lograr el bloqueo a tiempo de la cámara de cría, ya que no van a seguir alimentando cría porque se corta la postura de la reina y esto se acumula como proteína. El bloqueo en la cámara de cría, se puede hacer de forma natural, algo que cada vez es más difícil porque hay flores que ya no están.  Para hacerlo naturalmente debemos ver cuando ingresa la última entrada de néctar y que ese néctar ingrese a la cámara de cría. Si lo hacemos de forma temprana podemos hacerlo naturalmente. Si no se logra debemos estar preparados y ver qué cantidad de alimento debemos suministrar. Se recomienda el jarabe de azúcar 2 a 1, pero tiene que ser en el menor tiempo posible y cuando tengamos la cría suficiente. Tenemos que tener la colmena preparada con un alimentador adentro.
Para que un apiario sea eficiente de cara a la cosecha, debemos salir de la invernada con el 85 por ciento de colmenas fuertes. Cuando tenemos muchas colmenas débiles, quiere decir que algo pudimos haber mejorado.

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