Prestamos con fondos del 2011

Como anunció nuestro medio días atrás, la Provincia de Buenos Aires otorgará 6.4 millones de pesos al sector. Estos fondos fueron bajados a la Provincia en 2011 como devolución de retenciones, y finalmente tras muchas idas y vueltas finalmente llegan a los apicultores tras haber caído en un primer momento en las arcas comunes y consecuentemente destinados a otras actividades.
Lo que indudablemente, debemos marcar que el poder adquisitivo de esa cifra muy inferior a lo que representaba y lo que se podría haber hecho en 2011, si consideramos la inflación de los últimos cinco años.
Existen opiniones encontradas sobre esta iniciativa que planteó el gobierno provincial de abrir dos líneas de créditos para el sector apícola, hay quienes se mostraron conformes y entusiasmados, aunque otros aseguran que meterse en un crédito es una verdadera locura. “Cómo está actualmente la actividad de inestable es imposible que un apicultor tome un crédito porque después no sabrá si puede devolverlo”, afirmó a nuestro medio Ángel Dóvico, quien además agregó “además devolverlo a valor miel no me parece adecuado, porque el producto seguramente seguirá aumentando y vamos a terminar devolviendo con un cien por ciento de interés”.
En sintonía, Gustavo Camarotti remarcó “les dije que en esas salas iban a tener que envasar miel china porque no va a quedar ningún apicultor, y me respondieron ante mi propuesta anterior de un fondo para los productores que no van a dar subsidio a nadie”. Además, mostró su enojo para con sus colegas y afirmó “estoy re caliente con todos los representantes de los apicultores porque ninguno dice nada. Sólo dos nos quejamos porque únicamente se ocupan de las salas y dejan de lado a los productores de reinas, polen y demás”, y redondeó “Guardia López preguntó a quien dirigir los prestamos, si particulares o asociaciones, los únicos que votamos para todos fuimos yo y Martín Braunstein, mientras que los otros optaron por las asociaciones”.
Por su parte Richard Wainmaier fue contundente y aseguró que Mercedes Nimo solo fue para la foto. “Fue a decir que este año no tenía un peso, pero que en 2017 iba a ser peor. ¿Me queres decir a que fue?. ¿Quería que le prestemos nosotros?, y sobre la reunión destacó “no nos arreglan los problemas de precio, de residuos, de contaminación y muerte de las abejas por fumigaciones indiscriminadas y encima nos exigen inversiones y gastos”.
Siguiendo con la recorrida, otro de los presentes, Emilio Tissera detalló “hubo personas que manifestaron su enojo porque les parecía mal que se implementaran esos fondos en salas de extracción porque la apicultura abarca además otras cuestiones”, y agregó “sin embargo muchos pensábamos que si no se empieza por la sala de extracción es complicado, porque hay productores con problemas para cobrar la miel porque no están habilitadas las salas donde extraen”.
Mientras tanto, Rubén Montero enfatizó “me pareció una mesa donde se trabajó bien, fuimos solamente los que teníamos que ir no fue una mesa tan abierta. Vimos con agrado que se recuperaron los casi siete millones que la gestión anterior había desaparecido y que Nación había mandado a la Provincia en el 2011”. “Son los créditos que siempre habíamos pedido para los apicultores y devolvemos de acuerdo a lo que producimos, pero planteamos para el año que viene que otorguen mas dinero, porque indudablemente es poco”.
Es importante destacar que los créditos del CFI si bien son a sola firma, las carpetas deben ser presentarse en el Banco Provincia, y finalmente el gerente es quien tiene la decisión final de aprobación o no.
En tanto que para los Municipios se destinan un millón y medio de pesos con proyectos siempre para salas de extracción y con tope de 300 mil pesos.
Vale agregar, que quedó agendado para tratar en la próxima reunión un proyecto en el cual la cabaña Pedro Bover se encargaría de producir material vivo y distribuirlo en las unidades demostrativas.
Por último, en cuanto al análisis de la campaña de la miel la mayoría de los protagonistas consideró que la iniciativa es favorable como punto de partida, pero para el año próximo debe haber un mayor compromiso estatal, principalmente en las campañas masivas de difusión.
Además, otros expresaron que los valores actuales de la miel son muy bajos y que indudablemente al momento de devolver debería haber sufrido un incremento, y agregaron que se focalizan en salas porque no tienen respuesta vinculada a otros problemas más importantes y urgentes de la actividad. “Cuando falta la miel te la compran envasada en tarritos de glifosato y cuando sobra se ponen exigentes”, graficaron la situación”.
Por otra parte, las deudas las contraerían las entidades apícolas y muy probablemente los apicultores seguirán extractando en salas particulares para evitar los gastos de extractar en salas habilitadas.

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