Problemas en Uruguay

La baja ocurrencia de lluvias en el primer semestre de 2015, perjudicó a los apicultores uruguayos.

Sobre el tema Rubén Riera, presidente de la Sociedad Apícola Uruguaya (SAU), manifestó que la sequía instaló un escenario de fracaso importante para los apicultores que dependían de una cosecha de miel a fines del verano y en el otoño. Precisó que diferente fue la situación para los apiarios ubicados en forestaciones de eucaliptos o en las praderas de lotus, donde las lluvias de Enero produjeron una buena cosecha.

Los apiarios que sufrieron el impacto de la sequía, además de las escasas reservas de alimento que pudieron acopiar para el invierno, tuvieron un mal recambio de obreras y pérdidas acentuadas de colonias, lo que implicará un aumento de la mortandad invernal, aunque haya un correcto apoyo sanitario y nutricional.

Habrá pocas praderas, el ganado las exigirá y la abeja tendrá poca comida. Las colmenas que trabajaron en las forestaciones del norte sufrieron despoblación e incluso mortandades masivas de colonias, en el caso de no ser movidas a otras zonas más saludables. Por otra parte señaló que se encuentran muy porque la sequía pone en riesgo los cultivos que deben florecer en primavera para que las abejas se alimenten.

Se estima que ante la escasez de alimento para el ganado, las praderas serán muy castigadas y la floración será escasa.

Aspecto sanitario

En cuanto al tema sanitario, señaló que en todo el país cada vez se torna más difícil el control de la Varroa. Sólo se dispone de dos acaricidas sintéticos (flumetrina y amitraz) y de los tratamientos con ácidos orgánicos y aceites esenciales. Los tratamientos cada año que pasa se tornan más indispensables y frecuentes. Sin embargo, aumentan los focos de fracaso terapéutico, sospechándose el desarrollo de resistencia. La SAU está intentando elaborar un proyecto de soporte nutricional y un plan sanitario nacional “para el cual solicitaremos el apoyo de la Dirección General de la Granja”, añadió.