Productores formoseños apuestan a la hidromiel

En Formosa, como una manera de agregarle valor a la producción de miel, lanzaron en todo el país la venta de hidromiel bajo la marca colectiva “Rincón de Miel”.

El producto se prepara con 30 % de miel y 70 % de agua, según manifestó públicamente Carlos Dimitruk, Presidente de la Asociación de Apicultores de Ibarreta, dueños de la marca.

“El proceso es hervirlo un tiempo, enfriar, inocular levadura. Generalmente no se le agregan conservantes”, explicó Dimitruk a nuestro medio, al tiempo que añadió que este proceso lleva un mes de fermentación primaria, al que siguen entre seis a ocho meses de fermentación secundaria. Luego se clarifica el líquido, se envasa y está listo para la venta. A su vez, los productores suelen conservar una determinada cantidad de hidromiel, dado que puede añejarse al igual que los vinos, lo cual aporta distintos aromas y sabores especiales.

“La hidromiel es el agregado de valor por excelencia en los productos de la colmena”, aseguró y además lo graficó. “Mientras que un tambor de miel de 300 kilos posee un valor de 10 mil pesos, al transformarlo en hidromiel se puede aumentar hasta diez veces su valor. Le sacamos más o menos 150 mil pesos, de lo que se descuentan los insumos, el transporte, las etiquetas, el envasado y la mano de obra”.

Los 35 apicultores de Ibarreta cuentan con un promedio de entre 40-50 colmenas. En los extremos, se registran un puñado de productores que poseen entre 300 y 400 y otros con 10 o 15 unidades. En cuanto a los índices de rendimiento, en los últimos años se está cosechando un promedio de 26 kilos por unidad.

Debido a las características climáticas y a la vegetación particular de la provincia, la hidromiel de Ibarreta tiene características sensoriales muy definidas. Se trata de una miel multifloral, típica del monte. “Acá es todo quebracho, algarrobo, pinal, yuquerí, molle y otras tantas variedades autóctonas del norte argentino y especialmente de Formosa”, detalló Dimitruk.

El producto

Su color está en la gama de los amarillos desde el muy suave hasta el muy intenso donde influye, obviamente, el tipo de miel utilizada. Los diferentes agregados que veremos a continuación pueden también modificar el color. Cualquier origen floral es válido, es más, al igual que en los vinos, las diferencias varietales son bienvenidas y deliciosas.

Cabe recordar que la miel puede ser uniflora o multiflora y dependerá de donde y que tipo de mieles hablamos para tener la mejor calidad

También es posible que tenga o no burbujas. Se puede elaborar una hidromiel tranquila (sin burbujas), chispeante (petillant) o burbujeante. Ésta última puede ser en la versión simplemente gasificada con gas carbónico (como una gaseosa o la simple “soda”) o con una segunda fermentación en tanque o en botella, como puede ser un vino espumante (tipo champaña).

La hidromiel no necesariamente es dulce. Puede ser dulce si es lo que se pretende lograr, pero también puede ser semi dulce o seca.

Solo miel orgánica

Por otra parte, Dimitruk señaló que solamente sirve la miel orgánica. “Si las colmenas están sometidas con algún tratamiento antibiótico esa miel no sirve, porque como se trabaja con levadura que son hongos, estos serán combatidos por estos medicamentos”, profundizó.

En tanto que añadió que arrancaron cuando se complicó la venta de miel a granel. “Nosotros estábamos formateados para cosechar, colocar en tambor y vender y nos dimos cuenta que esto no convenía y empezamos a buscar alternativas”.

Para culminar manifestó que actualmente la comercializan dentro de ferias populares en Formosa, además de otras localidades de provincias aledañas que les solicitan el producto.