Proyecto de Organización Territorial en Córdoba

Se aplica un software que busca regular los espacios e intentar que no haya sobrepoblación de colmenas en un determinado lugar.

En el Noroeste de la Provincia de Córdoba, un grupo de organizaciones apícola está trabajando en un proyecto de organización territorial, buscando aprovechar de la mejor manera posible lo que queda de monte nativo, el cual viene sufriendo todos los años los avatares del avance del monocultivo, acompañado además de un gran negocio inmobiliario que viene encubierto, aseguró sin pelos en la lengua Matías Muñoz de Traslasierra, Provincia de Córdoba. “Es un vaso rebalsado, la región se esta viendo asediada por varios factores que son negativos en el uso del lugar. Ir por lo que queda del bosque nativo es el final de un proceso relacionado al monocultivo”, afirmó.
Muñoz, actualmente se encuentra como técnico en un área de trabajo que comprende los tres departamentos del oeste de Córdoba (San Javier, San Alberto y Pocho), pero en los últimos tres años se amplió el radio de trabajo y se conformó una mesa de compromiso regional que implicó la interacción con otras organizaciones que se encuentran más hacia el norte.

Software

Muñoz remarcó que comenzaron a aplicar un software que precisamente busca regular los espacios e intentar que no haya sobrepoblación de colmenas en un determinado lugar, lo cual indudablemente disminuye la producción, pero además puede ayudar a la proliferación de enfermedades mediante factores de riesgo como por ejemplo el estrés, al tiempo que dijo que actualmente no hay una regulación de los trashumantes que llegan al bosque nativo.
Dicho software trabaja con la cantidad de unidades ubicadas en una determinada porción de terreno y a partir de estos datos iniciales se van sumando otros como el RENAPA o los aspectos sanitarios y precisamente en referencia a esta última arista Muñoz explicó que lo abordan en conjunto con el INTA, el INTI y las Universidades de Córdoba y Río Cuarto y profundizó “lo primero que debemos hacer es ir generando antecedentes que actualmente no los tenemos, en consecuencia como primer paso estamos haciendo un relevamiento en distintos apiarios de la región y a partir de esto empezar a coordinar las curas, lograr que los apicultores dispongan mas fácilmente de remedios aprobados”, y prosiguió “todavía es muy amplio el uso de caseros y este panorama complica el abordaje colectivo porque cada uno tiene su propia receta”.
Además, añadió que muchas veces en el interior del interior las curas se realizan con lo que se consigue y en consecuencia ahí comienzan las primeras dificultades sanitarias. “Frente a esto desde las organizaciones apícolas estamos stockeando y damos remedios en consignación, tratamos de sacar del medio cualquier justificación para seguir usando caseros”.
Además, se incorporaron los servicios de análisis gratuitos de enfermedades que provee la Universidad Nacional de Río Cuarto.

La trashumancia

El ordenamiento territorial apunta, entre otras cuestiones, a tratar de regular la trashumancia.
Actualmente ingresan a la región menos colmenas por una cuestión principalmente de costos, pero a diferencia de años anteriores hay menos terrenos disponibles y generalmente los apicultores llegan y se instalan , no como hacían antes que nucleaban y después partían hacia otro lugar. “Se busca una defensa del territorio donde están instalados los productores fijistas y no que le bajen 500 colmenas a 200 metros”, enfatizó Muñoz y redondeó “vienen, descargan las colmenas y nadie registra ni controla nada. No hay un trabajo en el territorio, cuando no está presente el estado provincial y/o nacional, cuando no se tiene contacto con la realidad se pierde. Ahora tenemos todo on-line pero necesitamos gente que este en el lugar, que esté en el campo” y para ejemplificar a modo de anécdota destacó que hace un tiempo un apicultor del norte de la Provincia fue a hacer la denuncia ante SENASA porque le habían colocado colmenas muy cerca y desde el organismo lo mandaron a hacer la denuncia a la policía.
Por otra parte están tratando de vincular el RENAPA on-line dentro del proceso de ordenamiento territorial para que el productor vea que realmente le sirve y añadió “cuando los organismos empiezan a ponerle énfasis a cosas que no son de importancia capital para los productores se genera un cortocircuito que no le sirve a ninguno” y culminó “en los últimos años, el productor ha subsistido como pudo y encima en lugares muy marginales, entonces la cuestión de los registros y demás lo fue dejando de lado y esa es la realidad”.
Un dato importante es que con este software se puede acceder a ordenanzas municipales y provinciales para poder regular el terreno, otro aspecto sumamente positivo.

Diversificando la producción

Dentro de este panorama complejo que atraviesa la actividad, se intenta cambiar la mentalidad del apicultor y que comience a tener otra visión sobre la colmena y no verla solamente como una máquina llenadora de tambores de miel a granel. “La visión para los apicultores que intentamos aportar se relaciona con una cuestión integral, que se vincule a otros subproductos de la colmena. Ahí buscamos que se valorice el esfuerzo que realiza el productor”.
En estas cuestiones se están gestionando diferentes proyectos que apuntan a trabajar con propóleos, la realización de hidromiel y la gestión de equipamientos de fraccionado. “La apuesta desde hace rato es el mercado interno, porque en los últimos cuatro años hemos desarrollado el tema del fraccionamiento de la miel y la verdad que se vende mucho. La gente que consume miel, que cada vez es más, se está dando cuenta de que hay muchas mieles truchas en el mercado y las está dejando de lado”. Se está realizando un desarrollo muy silencioso de varias entidades apícolas que están trabajando muy fuerte en el tema del mercado interno. El fraccionado de tambores es cada vez mayor.
El per capita por persona es de por lo menos medio kilo y no los 200 gramos que se menciona actualmente”, prosiguió.
Muñoz resaltó la necesidad de que se elaboren políticas de Estado en relación a estas cuestiones y puso como ejemplo el desarrollo de la actividad vitivinícola. “Vos te volvés quince años atrás con los vinos y no tenías la variedad que tenés ahora. Ahí hubo mucho laburo de las organizaciones y una política estatal bien marcada” , al mismo tiempo instó a romper con las tradiciones. “Parece ser una actividad que no quiere modificar el status qúo que tiene desde siempre que se relaciona casi exclusivamente a la exportación a granel. En el monte es mucha la variedad que se tiene por eso es fundamental la diferenciación y tipificación. Más o menos en la zona son 450 mil kilos los que se producen”. “Hay un trabajo muy importante sobre caracterización que logramos darle a las mieles a través de un muestro realizado. Además, tenemos un fundamento de trabajo para justificar el uso de los lugares y demás”, prosiguió. “Todo este proceso que lo estamos llevando a través de un sello IG (indicación geográfica) implica una cantidad de protocolos en esa trazabilidad que viene desde la colmena hasta la miel que se envasa y donde lo sanitario juega un papel importante”, concluyó.
Por último, vale resaltar que en la actualidad son tres las salas de extracción y fraccionamiento habilitadas en la región, una en Cruz del Eje, otra en Villa del Soto y la restante en Ischilín, además de una cuarta móvil que pertenece a una cooperativa de San Marcos Sierras.

1 Comentario está listo

  1. Acá en chile no hay nada de llega muchas del norte dónde se produce poco y después comienza el pillaje

    De

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