Relación entre propóleos y porcentaje de Varroa

Durante los últimos años se han desarrollado numerosos estudios sobre propóleos, principalmente analizando su calidad y composición química, aunque no demasiados sobre su producción.

En países de clima templado las abejas recolectan propóleos principalmente en el verano, incluyendo el final de la primavera y el principio del otoño. Por eso, las investigaciones sobre la variación en la composición del propóleos se han realizado principalmente, en estas regiones.

En Brasil, dependiendo de la región las abejas pueden colectarlo durante todo el año, aunque los científicos revelaron que la mayor producción de propóleos se constata en el período caliente que antecede al invierno, en este caso principio de otoño, existiendo alguna variación química debido a la estacionalidad.

En Venezuela, se ha observado que las abejas producen propóleos, principalmente en la época de lluvias y en las regiones frías y montañosas a finales del período lluvioso, antes de la época seca y más fría. Por otra parte, la composición química y la variación estacional puede contener información acerca de las fuentes vegetales de resinas y este conocimiento pudiera incrementar la productividad.

El propóleos es un complejo de sustancias resinosas y balsámicas, de consistencia viscosa, recolectada de brotes, flores, cortezas y ramas de árboles, y de otras partes del tejido vegetal, por las abejas, que la transportan hasta la colmena, donde le agregan secreciones propias como cera, polen y enzimas, modificando su composición. Es utilizado por las abejas, como protección contra el calor excesivo, lluvias, corrientes de aire, vibraciones y principalmente, por sus propiedades antibacterianas y bacteriostáticas es usado, para embalsamar animales que mueren dentro de la colmena que no pueden ser retirados de la misma. Por su parte, hay quienes afirman que el propóleos pudiera mostrar una acción anestésica y letal contra la Varroa destructor. Aún cuando, el potencial acaricida del propóleos ha sido poco estudiado, se pudo demostrar que este ácaro es altamente sensible al propóleos, cuando se usa en solución alcohólica aplicado directamente a las abejas con dicha solución.

En países tropicales, donde existe la abeja africanizada, que presenta resistencia a este ácaro, el control químico de la Varroa es menor, manteniendo niveles de infestación bajos, dado un equilibrio abeja-Varroa y un mayor comportamiento higiénico del híbrido africanizado. Diversos estudios encontraron que el grado de infestación de Varroa en abejas africanizadas fue inferior que en abejas europeas. Se observó un promedio de 6,30% de varroas muertas en colmenas de abejas africanizadas contra 1,96% en abejas cárnicas. El porcentaje de ácaros en abejas adultas fue significativamente mayor en abejas cárnicas e italianas, que en abejas africanizadas, igualmente se determinó que el promedio de celdas de obreras infestadas con ácaros fue significativamente más elevado en abejas cárnicas que las otras razas, 30% superior a las italianas y 93% a las africanizadas.

El objetivo del experimento fue evaluar la relación entre la producción de propóleos y la tasa de infestación de varroas en abejas africanizadas propolizadoras y no propolizadoras, mediante un estudio desarrollado en San Pablo, Brasil y que nuestro medio presenta en versión periodística.

 

Materiales y Métodos

Se utilizaron 19 colonias de abejas africanizadas (Apis mellifera) con una población homogénea en cantidad. Se seleccionaron nueve colonias propolizadoras (CP) y 10 colonias no propolizadoras (NP)

La recolección del propóleos se realizó cada 15 días, en el colector tipo Apis Flora, el  cual es colocado encima de las alzas de miel.  Para determinar la tasa de infestación de varroas se tomaron muestras de abejas adultas, colocando aproximadamente 100 abejas  en un frasco de vidrio con alcohol etílico al 70%. Los datos obtenidos fueron analizados con la prueba de comparación de medias de Tukey.

 

Resultados y discusión

Los resultados del porcentaje de varroas mantienen un constante crecimiento desde Abril (1,54%) a Septiembre (5,77%), con leve disminución en Mayo (1,04%). Se encontraron diferencias estadísticas en la tasa de infestación, donde los mayores valores se presentan en los meses de Septiembre y Agosto, época del año que las abejas tuvieron abundante oferta de néctar de bejuco de uva, angico y naranja. Este comportamiento estacional se repitió tanto en las colonias propolizadoras (CP), como en las no propolizadoras (NP). Estos resultados concuerdan con los obtenidos por Manrique y Soares (2002) en Ribeirã o Preto, Brasil y con los reportados por Manrique (datos no publicados) en el estado Miranda, Venezuela, donde las abejas presentaron mayor infestación de varroas en la época de abundancia de néctar.

Este resultado revela, que la relación huésped-parásito entre las abejas africanizadas y la Varroa, se encuentra en equilibrio, tal como es sugerido por Moreto (2002) quien señala que este parásito evita exterminar a su huésped como estrategia de perpetuación. Por otro lado, cuando aumenta la oferta de alimento para las abejas, dado que redunda en una mayor población de abejas, por una mejor disponibilidad de nutrientes es cuando hay más porcentaje de Varroa.

Piccirillo (2001) indica que la infestación con la Varroa destructor también está fuertemente influenciada por la edad del cuadro, que en la mayoría de los casos estos son utilizados para la producción de cría, sugiriendo que pudieran existir influencias químicas y no solamente la morfología de la celda. Igualmente, las abejas difieren en habilidad para detectar, atacar y remover este ácaro. En este sentido refieren que colectaron ácaros mutilados en varias partes del cuerpo, en colmenas de abejas africanizadas, lo cual muestra un comportamiento de defensa ante dicho ácaro y esta habilidad también puede estar influenciada por el tipo y tamaño del cuadro de cría los cuales no fueron medidos en el presente ensayo.

Los resultados del porcentaje de varroas de las CP y las NP. No hubo diferencias significativas (P>0,05), según la prueba de Tukey. Se observa que las colonias propolizadoras, que produjeron una media de 68,7g de propóleos/colonia, tuvieron mayor porcentaje de varroas (3,53%) comparadas con las no propolizadoras (2,28%). Este resultado obtenido, es contrario a lo esperado, dado que el propóleos posee propiedades antibacterianas, anestésicas y antivarroas, con lo cual se esperarían valores más bajos en las colmenas propolizadoras. No obstante, esta tendencia concuerda con los valores presentados por Manrique y Soares (2002) quienes encontraron un patrón similar, en la cual las colonias propolizadoras presentaban mayor porcentaje de varroas comparadas con las no propolizadoras. Sin embargo, esto podría sugerir que las colonias que producen más propóleos son más resistentes y tolerantes a una mayor infestación de varroas.

En definitiva, los resultados muestran un aumento en la tasa de infestación de varroa mientras aumenta la oferta de alimento mediante el flujo de néctar.

La tasa de infestación de varroa, en las condiciones de este experimento, muestra una tendencia mayor en las colonias propolizadoras que en las no propolizadoras, aunque los niveles de infestación son bajos, comparados con niveles en otros trabajos.