Trasiego de abejas

Para relocalizar una colonia de abejas de una estructura hay que remover la colonia con todos sus panales y abejas, y pasarlos a una colmena.

Esto requiere del siguiente material: una cámara de cría con su piso, reductor de piquera, de tres a cinco cuadros sin alambres o cera estampada, cordón de algodón delgado, tapa (derecha para que selle bien y que las abejas no se salgan, sobre todo en tránsito), así como el material de protección para trabajar abejas, ahumador, combustible para el ahumador, fósforos, escobilla para abejas, varios envases de plástico de veinte litros, para cargar los panales con miel y los de desecho, diez litros de agua, pata de cabra o palanca para separar la madera de la estructura, martillo y clavos pequeños de aproximadamente unos dos centímetros. Si la estructura es de madera, se necesitará una cuña o pata de cabra grande y en ocasiones una motosierra o serrucho.

 Procedimiento

Una vez en el lugar, el primer paso es determinar en dónde está la colonia de abejas.
Localice las abejas estableciendo la línea de vuelo con respecto al lugar por donde entran y salen. Una vez que se identifica el área general, se establece en específico el sitio en la pared, piso, techo o alero de la estructura que está la colonia. Esto se puede hacer pegando el oído a la superficie hasta que se establezca la ubicación y área que cubre la colonia. Usualmente la temperatura en las inmediaciones de la colonia de abejas es más alta, lo que se puede palpar con las manos o con un termómetro Infrarojo. Una vez establecida la ubicación de ésta, se determina por dónde y cómo acceder a la misma, así cómo qué y cuánto material de la estructura hay que remover para ganar acceso a la colonia en una forma que sea segura para el operador, que dañe la menor cantidad de material posible y que permita remover la colonia en una forma exitosa. Se deben remover todos los panales y raspar el área, para remover la mayor cantidad posible de material asociado al panal, cera y propóleos, así como abejas muertas. Todo este material está impregnado con olores y feromona de abejas y si no se remueve,  atraerá otra colonia de abejas al lugar.
Si el área requiere de ventilación se colocara algún artículo con maya metálica.
Se echará humo, moderadamente en la entrada de la colonia por unos dos o tres minutos para interrumpir el comportamiento defensivo de la colonia y la actividad de trabajo de la misma. Con una palanca se irá levantando o removiendo clavos o tornillos y la madera, mientras se van echando leves bocanadas de humo casi constantemente. Si luego de apalancar las primeras maderas se ven panales pegados a la madera a ser removida, se despegarán poco a poco con un objeto cortante según se va apalancando y despegando la superficie. Esto se puede llevar a cabo con un cuchillo, pata de cabra que se utiliza para trabajar la colmena o un machete, todo depende del acceso y lo que tenga disponible. La idea es mantener la integridad de los panales, por el momento. Una vez se haya removido la madera o lo que cubra los panales y se haya expuesto toda la colonia, se podrá dar inicio al proceso de remover panales. Para esto se debe tener listo la cámara de cría con su piso pegado y haber colocado el reductor de piquera en la piquera.

De igual forma necesitará un cuchillo con buen filo, cordón de algodón delgado y una superficie plana para cortar los panales, que muy bien puede ser la misma tapa o techo de la colmena.
Con el humo (ahumador) se irán moviendo o “empujando” las abejas del panal más expuesto, pero esto hay que hacerlo poco a poco, ya que las abejas responden al humo, pero hay que utilizar poco y darles tiempo a que reaccionen al estímulo, unos 10 a 15 segundos. Echar mucho humo sólo las hará correr en estampida, lo cual no es deseable.

Una vez el panal o una buena parte de éste quede expuesto y con pocas abejas se agarra y se corta el mismo de forma que no se rompa o caiga por su peso al quedar libre o que se maten muchas abejas, y además hay que inspeccionar para determinar si está la reina y en consecuencia actuar con cuidado. Sacuda y remueva las abejas de ambas caras del panal con una escoba pequeña o un cepillo, directamente a la cámara de cría vacía. Coloque el panal libre de abejas sobre una superficie plana. Si es uno de los panales más al exterior de la colonia, y dependiendo de la época del año, lo más probable es que contenga miel. Ya removidas las abejas, ubique este panal en un envase que le permita llevarse esa miel del área. Continúe moviendo abejas y cortando panales hasta que llegue a un panal o una sección de panal que tenga una buena cantidad de larvas o pupas. Coloque éste sobre una superficie plana y coloque un cuadro (sin alambre) sobre éste. Con el cuchillo trace justo entre la madera y el panal de forma que el panal encaje con algo de fricción o sea que quede levemente empotrado. Si la superficie de área de panal no da para cubrir completo el espacio interno del cuadro, se pueden cortar y “empatar” lateralmente varios pedazos. Recorte y empareje los pedazos para que queden lo más uniforme posible. Lo práctico es que típicamente se unan dos o tres pedazos laterales, no más de eso, pues no es práctico. No es práctico unir pedazos horizontales. Atento a que las celdas de obrera, (no pase panal zanganero) estén en la misma orientación que en la colonia. En la naturaleza la celda tiene una leve inclinación hacia arriba. Para asegurarse de esto, coloque el panal sobre la superficie plana, en la misma orientación que estaba en la colonia.

El cuadro se coloca sobre el panal, perpendicular a la orientación que tenía en estructura. Una vez el área interna del cuadro esté completamente llena de panal, con cordón de algodón fino, haga un amarre a un extremo del cuadro y dé cuatro o cinco vueltas de cordón en forma espiral para cubrir de un extremo al otro del cuadro. Así evitará que los panales se caigan en lo que las abejas lo sellan es misma noche. Estire bien el cordón antes de amararlo en el otro extremo del cuadro. Ponga el cuadro verticalmente, tal y como quedaría en la colmena y con los dedos asegure los panales lo más centrados y verticales posibles. Las abejas pegarán el panal esa noche y quedará en la misma posición y orientación que usted los ubicó por última vez. En promedio, se podrán trasegar entre dos y cuatro cuadros con panales con cría y pupas. Continúe removiendo los panales restantes y colocándoles en un envase que le permita retirar todo material de panal.
Divida los envases con panal de desecho y los panales con miel. Atento a que la estructura no sea de madera tratada ya que esa miel tendrá los mismos químicos que se utilizan para preservar la madera. Establezca si en algún momento se intentó eliminar la colonia con agroquímicos o insecticidas ya que la miel estará contaminada con éstos. De hecho, típicamente no se debe utilizar la miel que pueda obtener de una estructura (no siempre hay miel) a menos que no esté completamente seguro de su historial.
El no pasar miel a la nueva cámara de cría es importante ya que evitará que abejas de otras colonias vengan a robar la miel e inclusive puedan matar las abejas. Estas abejas recién trasegadas, habiendo pasado por un disturbio tan marcado, no van a tener una estructura de defensa organizada, mucho menos funcional, por un tiempo. Por lo tanto, no coloque ningún panal con miel entre los que traslada a la cámara de cría. Lo prudente es esperar a que organicen durante la noche y al otro día se procede a iniciar alimentación estimulativa. Apoyando lo anterior, mantenga la apertura de la piquera a un mínimo (1.5 x 3 centímetros) en lo que las abejas se organizan y en lo que la colonia reanuda su desarrollo poblacional, lo que va a tomar varias semanas. Por la misma razón asegúrese de que la tapa sella bien.

Durante todo este proceso hay que estar bien pendiente de localizar la reina para poderla agarrarla o guiarla a que camine dentro de un envase porta-reina. Este típicamente esta hecho de Una vez allí, la reina está protegida y la jaula será colocada justamente en el medio de los panales del centro. Allí será alimentada a través de la maya por las abejas, pero no la podrán picar. El localizar la reina lo antes posible es sumamente importante ya que ésta “llama” a las demás abejas con su feromona, pero también así evitamos o disminuimos la probabilidad de que la podamos matar mientras manejamos y cortamos panales o que se mueva a algún rincón inaccesible.

El contar con la reina obviamente acelera el proceso de mover las abejas de la estructura a la colmena. Si no consigue la reina, las larvas serán el próximo atrayente para las abejas, pero no tan fuerte como esta.  Una vez que se tienen los cuadros con los panales con cría y pupas, y la reina, y se han removido el remanente de los panales, se procede a pasar el mayor número de abejas posible a la cámara de cría. Esto se puede hacer “recogiendo” los grupos de abejas que se forman, con un pedazo de cartón o con una espátula ancha y echándolas directamente en la cámara de cría nueva. De aquí en adelante coloque y levante la tapa según requerido. Una vez removidos todos los panales y el mayor número de abejas posible, trate de ubicar la colmena con los panales, abejas y reina lo más cerca posible de la entrada original. En ocasiones se puede colocar en o sobre una escalera portátil o haciendo un pequeño andamio con pedazos de madera. Retire del área el humo, por espacio de media hora, para que las abejas puedan percibir la reina, orientarse y entrar a la colmena nueva.
Justo antes del anochecer, se levanta la tapa de la cámara de cría, se arrinconan los panales a un extremo y se aseguran con un clavito pequeño a cada extremo del panal más exterior. Verifique que los pedazos de panal estén centrados en cada cuadro.
Asegúrese que el porta-reinas y la reina están en el mismo medio, entre los dos panales centrales, coloque la tapa. Deje reposar unos 15-20 minutos, eche humo en la piquera y selle ésta con papel de periódico o hierbas o cinta adhesiva. La colmena está lista para ser reubicada a su nuevo lugar. Cuando la coloque en el vehículo, que los panales queden perpendiculares a los ejes, para que no balanceen demasiado, y se pinchen y maten abejas y posiblemente la reina. De ahí la importancia de también asegurar los cuadros con los dos clavitos.

Una vez en el apiario, coloque la colmena en el lugar escogido, retire la cinta adhesiva, hierbas o papel con el que obturó la piquera, así las abejas podrán volar al salir el sol al próximo día y éstas puedan establecer la nueva área de vuelo. En algún momento durante ese mismo día, abra la colmena, remueva los clavitos de los extremos del cuadro más exterior, y alimente con un litro de jarabe al 30 por ciento. A los cuatro días, libere manualmente la reina entre los panales. De aquí en adelante alimente con jarabe al 30 por ciento una vez por semana y esté pendiente para colocarles un cuadro alambrado y con cera estampada según lo requieran.
Si en la inspección de ese momento se percata que la reina está muerta, inmediatamente vaya a otra colmena y remueva un cuadro con huevos y larvas, y colóquelo al centro de la cámara de cría huérfana. O si tiene núcleos para éstos propósitos, introduzca una reina de otra unidad (enjaulada por cuatro días). Una vez por semana, al momento de alimentar, coloque otro cuadro con larvas y pupas. Haga esto hasta que la colonia tenga su reina poniendo huevos, o sea unas tres veces. En cada visita semanal, remueva el más vacío y colóquelo en la misma unidad de la que sacó el cuadro con larvas.

Utilice una colmena diferente cada semana como fuente de larvas y pupas. De esta forma asistirá en el pronto desarrollo de la colonia huérfana y no debilitará ninguna de las colonias de apoyo. Alimente semanalmente con jarabe al 30 por ciento hasta que la colonia tenga por lo menos 10 cuadros hechos y cubiertos de abejas. Coloque otra cámara de cría y continúe alimentando hasta que tenga construidos unos 5 panales más. De aquí en adelante puede dejar de alimentar ya que la colonia es prácticamente autosuficiente. No obstante esté, pendiente al flujo de néctar para que pueda colocar los cuadros con cera estampada que restan, así como la o las alzas de miel.

Lo que resta es evaluar la postura de la reina para determinar que sea céntrica y uniforme, que las abejas sean higiénicas o sea resistentes a enfermedades y plagas, y obviamente que sea buena productora de miel. Si el valor que arroja esta unidad es menor que el promedio de las demás en los parámetros antes mencionados, se elimina la reina y se utiliza material genético de una colonia con valor de en y sobre el promedio. Si el valor de ésta es sobre el promedio se utiliza como una de las posibles fuentes de material genético entre las que se escogen como fuente de material genético deseable.

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  1. MUY BUENOS CONTENIDOS, MUCHO APORTE PRACTICO. GRACIAS POR LOS APORTES.

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