Una cosecha pobre

Las condiciones climáticas jugaron un papel preponderante y las perspectivas son bastante desfavorables. Lejos de aquel arranque prometedor tras una muy buena primavera que hacía suponer que se avecinaba una temporada realmente favorable, los inconvenientes climatológicos empezaron a suceder en mayor o menor medida dependiendo de cada región y generaron que por estos días se hable de una cosecha de discreta a floja, salvo en alguna zona que pueda escapar a lo que parece ser la regla generalizada para la zafra 2018/2019.

Frente a esto y como siempre tratando de brindar un informe lo más fidedigno posible, nuestra redacción se comunicó principalmente con apicultores de distintas latitudes del país para conocer la opinión de cada uno.

Buenos Aires: En tierras bonaerenses, algo que parece suceder frecuentemente es la disparidad por la amplitud propia del terreno que abarca y para conocer con la mayor exactitud posible nuestro medio se contactó con Lucas Martínez, de la Sociedad Argentina de Apicultores, quien expresó al respecto. “Viene bastante irregular. Acá en el sudoeste de la provincia tenes zonas con lluvias muy dispersas, entonces hay apiarios con buena entrada y otros más complicados. Tuvimos una muy buena primavera y luego todo se fue dificultando”, y añadió  Tenemos otras zonas como las serranas o en los alrededores de coronel Suárez donde el abrepuño vino muy bien y eso fue realmente muy importante”, y concluyó “luego para el norte hay muy buena floración pero no hay entrada porque cada dos o tres días llueve y además se complica para ingresar a controlar los apiarios y obviamente las abejas se terminan comiendo todo lo que recolectan”. Sobre esto y en concordancia desde Todd Juan Kussrow manifestó que será un año muy pobre, con campos que están muy lindos, pero lluvia permanente que no permite que las abejas puedan trabajar y agregó que a la isla directamente no movieron colmenas porque ya desde Diciembre las zonas donde habitualmente instalaban sus apiarios se encuentra entre 50 y 70 centímetros bajo agua.

Hacia la parte de la costa se habla de una cosecha muy baja, con rindes que apenas alcanzarán en el mejor de los casos los 12 a 15 kilos por unidad, rendimientos realmente muy pobres y más considerando el incremento descomunal en el precio de los insumos durante los últimos años, lo que indudablemente trae aparejado un problema de índole todavía superior.

En tanto que desde Azul, Guillermo Franco aportó toda su experiencia y conocimiento e indicó que la cosecha viene todavía bastante tranquila (al cierre de esta edición). “En mi caso la primera vuelta fue interesante, aunque debí dejar mucha miel en los panales porque hay bastante cría”, y prosiguió “el tiempo sigue sin ayudar, porque con la floración que hay deberíamos estar cosechando a pleno”. “Se va a perder mucha oportunidad de generar buenos kilos de miel ya que como sabemos las flores tienen un ciclo determinado, pero bueno con la naturaleza nada se puede hacer”, remató.

Siguiendo con la recorrida desde ANPUP (Apicultores Nucleados por Un Propósito), expresaron que la cosecha viene muy irregular, con muchas complicaciones para entrar a revisar los campos, aunque todavía mantienen la esperanza de poder redondear una temporada al menos dentro de los rindes aceptables.

Santa Fe: Tras uno de los mejores arranques de los últimos años, el panorama se empezó a complicar de sobremanera y lo que era esperanza poco a poco fue convirtiéndose en resignación frente a otra cosecha que se vislumbra será bastante pobre, al menos en buena parte de la Provincia.

Sobre esto el responsable del sector santafesino, Raúl Stefanazzi, indicó “veníamos con un final de primavera muy interesante en toda la zona, pero toda la cuestión climática nos complicó. En el norte estamos mal por exceso hídrico. Muchos apiarios quedaron bajo agua, otros no los pudieron rescatar y se terminaron perdiendo, la verdad es que la realidad es muy angustiante”.

Esto lamentablemente poco a poco comienza a tener réplica en distintos puntos de la provincia, por lo cual se espera que aparezcan brotes de Nosema, como así también problemas nutricionales y por supuesto colmenas vacías porque se van a terminar comiendo toda la reserva. “Ojalá la tendencia se cortase para febrero y hubiese alguna posibilidad tardía. Lo que pintaba para ser una temporada excepcional se empezó a complicar”, enfatizó el funcionario.

En concordancia Claudio Duranti, apicultor santafesino remarcó “la cosecha viene floja. Se va a cosechar menos de la mitad, recién ahora estamos haciendo la primera vuelta y calculamos que será la única (tercer semana de Enero)”, y profundizó “estimamos que el promedio rondara entre los 12 y 15 kilos por colmena. Tuvimos mucha lluvia y mucho frío durante todo Diciembre, principalmente en horario nocturno, lo cual indudablemente fue muy contraproducente”.

Entre Ríos: A diferencia de otras zonas, el rendimiento del territorio entrerriano está marcado en gran parte con lo que pueda ocurrir con la floración de chilca en menor medida y principalmente con el eucalipto, que en caso de tener un buen año puede terminar “salvando la ropa”, porque el panorama es realmente muy pobre y con pocas posibilidades de revertirse, tal como aseguró Guillermo Spalla, quien entre preocupado y resignado afirmó que el clima no acompañó y contra eso demasiado no se puede hacer, pese a que el arranque era sumamente prometedor.
Por su parte desde Maciá, Fabricio Raticelli destacó “la cosecha viene más o menos. Los productores que han cosechado algo ha sido muy bajo en un promedio de 10 kilos por colmena, ya que por las cuestiones climáticas no se pudo cosechar completa la primera vuelta”, y finalizó “también debemos tener en cuenta que no hay demasiada información certera por la inundación en los campos del Litoral”.

La Pampa: Sin grandes novedades, la Provincia de La Pampa sigue desarrollando su cosecha hacia unos promedios que serán del orden de los 15 a 20 kilos en casi la totalidad de su territorio, salvo algún que otro caso puntual.

Algo se pudo obtener en la zona de monte, y esos son los apicultores que hoy están un poco mejor parados, aunque a la hora de hacer números finos y considerar los gastos surgidos de la movilidad y demás, la diferencia a favor con respecto a los que se quedaron directamente en pradera no es demasiado grande.

Córdoba: En la provincia mediterránea el futuro es incierto, aunque debemos considerar que en el mejor de los casos se obtendrá entre un 25 y 30 % menos de cosecha en relación al año pasado, donde hubo zonas que dieron entre 30 y 35 de promedio aproximadamente.

Desde Porteña, Federico Chicco expresó que en ésa zona 9*es la peor de la historia, directamente no fui a cosechar pero en el norte de Córdoba la zona de Sebastián El Cano estuvo mejor pero de todos modos muy irregular, el monte es así porque un chaparrón o una helada te cambia mucho. También mucho enjambrazón porque se juntó mucha floración y la abeja enloqueció.

Una de las zonas más complicadas es la que abarca a Villa María y alrededores, donde los constantes cambios térmicos y las lluvias excesivas jugaron un papel totalmente negativo. “Yo tengo apiarios donde hace sesenta días que no puedo ingresar precisamente por la gran cantidad de precipitaciones que se dieron”, aunque rápidamente aclaró “sin embargo, hay zonas donde a fines de Enero comenzó a entrar bastante miel y esto puede cambiar un poco la situación, aunque bajo ningún concepto será una temporada al menos parecida a la anterior”. (Federico Ezenga)
Mucho más tajante al momento de dar su punto de vista, Patricia Brizzio desde Arroyito sin dudarlo afirmó “¿de cosecha me estas hablando”, pintando con esta ironía la escasez de entrada que existe. “Tuvimos una primavera muy linda, luego octubre y noviembre muy frío que provocó que se vinieran abajo. Ahora mucha lluvia que lava la flora. La verdad es muy difícil el panorama. Vamos a dar una vuelta pero será un año flojísimo”, profundizó. “Los ciclos biológicos de las plantas tampoco se estiran y ese es otro problema. Todo lo que habían hecho en septiembre ya no sirve. Venía espectacular el año y la verdad que ahora estamos con muchas dificultades”, concluyó.

En la zona cercana a Río Cuarto (Las Albahacas, Alpa Corral, Moldes, Gigena), donde tuvieron el episodio de muerte de colmenas por hambre la situación es dispar. Al respecto Giovanella manifestó: “Las colmenas han mejorado mucho, están llenas de zánganos, venían muy atrasadas, recién a fin de Enero tenemos la colmena grande aunque dicen que si hay zánganos en Enero es porque el verano se extiende . La entrada fuerte de néctar fue a principios de Enero y en la primer pasada sacamos 20/25 kg. de promedio y en unos días esperamos dar la segunda”.

Otros productores siguen complicados: no tienen abejas, prácticamente no han cosechado, hay poca miel y está verde.
Viajando hacia el sur provincial, Javier Cersósimo se mostró algo más esperanzado que semanas atrás, porque las temperaturas comenzaron a acompañar y en consecuencia se podrá obtener algo de miel, aunque rápidamente remarcó que en el mejor de los casos alcanzará los 20 kilos de promedio.

 

Otras regiones: Al momento de hablar de Mendoza y San Juan, debemos mencionar que todavía se mantienen las expectativas de obtener rindes enmarcados dentro de la normalidad para la zona, es decir que oscilen entre los 25 y 30 kilos de promedio.

Sobre esto desde Lavalle, Rubén Mercado manifestó “arrancó muy bien, luego hubo un período de vientos y lluvias que paró un poco todo, así que estamos esperando que se reactive. Las abejas las podemos recuperar. Han vuelto a florecer algunas plantas y eso también es muy importante”.

Mientras tanto que en Chaco la entrada fue muy buena hacia Septiembre/Octubre, pero luego empezó a llover mucho más seguido y todo se cortó, por lo cual no escapa a la realidad que azota a gran parte del país apícola.

Por San Luis la situación también es dispar: algunos han tenido inconvenientes por el frío (Concarán) pero otros que tienen sus colmenares en J. Jorba, J. Daract están muy conformes sobre como se viene desarrollando la temporada.

¿Cuánto hay que producir?

Consultados por nuestro medio, los apicultores indicaron que para cubrir los costos de producción, una colmena debe arrojar rindes que oscilen, al menos, entre los 20 y 22 kilos, es decir unos 6 a 7 kilos más de lo que se necesitaba hace apenas un par de años.

Entonces, con los rindes que se vislumbran esta temporada, será primordial el apoyo estatal para tratar de mantener a un sector que tendrá un 2019 sumamente complicado.

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